Arte
Una reivindicación del contacto físico
‘Amor y sensualidad’ es la nueva exposición del pintor tafallés Javier Zudaire, una muestra que reivindica la necesidad de las personas de relacionarse a través del contacto físico.


Publicado el 05/12/2021 a las 06:00
Una reflexión. Eso es lo que busca de quienes visitan su obra estos días el pintor tafallés Javier Zudaire Goyena. ‘Amor y sensualidad’ es el título de su nuevo trabajo, una exposición conformada por treinta y dos obras que se puede visitar en el centro cultural Tafalla hasta el próximo día 12 de diciembre. Un título el de la muestra que, cuenta el artista, busca reivindicar la necesidad que tienen las personas de relacionarse a través del contacto físico. “Sobre todo después de haber pasado momentos muy malos en nuestras relaciones personales debido a la pandemia y que, desgraciadamente, todavía no hemos superado. Cuando se vea esta muestra creo que se va a reflexionar”, cuenta.
Las obras que ahora expone, añade, llevan en sus manos más de cuatro años y cuando empezó a trabajar con ellas no podía llegar a suponer cuál sería el resultado final y el objetivo de la exposición. “Podemos decir que un día, de repente, se me encendió la luz y continué con las obras, transformándolas para llevarlas a la situación pandémica”, señala el pintor al hacer referencia a las mascarillas que llevan puestas los personajes de los cuadros y que, con el paso de los días, mostrarán una evolución en un guiño así al deseo de ir, poco a poco, superando la situación.
Porque las mascarillas que ha ido superponiendo tapando la nariz y boca de sus personajes irán desapareciendo de forma progresiva. “Cada día que pase se irá quitando la mascarilla a cada una de las obras hasta que todas se encuentren limpias, lo que significará el final de esta pesadilla que todos llevamos viviendo desde hace casi ya dos años. Volveremos a la vida normal para estar con nuestra familia, nuestros amigos. Esto es lo que he querido plasmar en estas obras a través de las imágenes de hombres, mujeres, niños....”, relata.
Los cuadros, realizados con pintura acrílica, son de estilo figurativo pero con unos toques de los años setenta y fondos surrealistas. Los modelos, indica Zudaire, han salido de los apuntes de su tío Enrique, apuntes a lápiz que guarda por los cajones. “He intentado romper la línea de la figura, mezclando ilustración y pintura, para transmitir un mensaje moderno de lo que está pasando. Rodeando las figuras de misterio con esos fondos flotando en el espacio y fundiéndose todo junto para darle así ese punto romántico, ya que estamos hablando de amor y sensualidad”, concluyó.