Begoña Erviti, la mejor vendedora de la ONCE en Navarra
La vendedora ha sido galardonada por su número de ventas y buen trato a los clientes


Actualizado el 27/06/2021 a las 06:00
Poca gente habrá en Tafalla que no conozca a Begoña Erviti Tolosa. A diario, a las nueve de la mañana, se coloca en su puesto de la plaza de Navarra para empezar la jornada laboral vendiendo cupones de la ONCE. Una rutina que lleva repitiendo desde hace más de tres décadas. “Empecé el 1 de febrero de 1988”, recuerda. Treinta y tres años entablando una relación con los clientes que va más allá de la venta de cupones y que ahora le ha valido el reconocimiento como mejor vendedora del pasado año 2020. Un galardón concedido por la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) que recibió este pasado fin de semana en Madrid y que no tiene en cuenta únicamente las ventas ya que hace especial hincapié en el “buen trato, buen hacer y simpatía” ante el público.
Un premio que Erviti agradece, sobre todo al concedérsele en un año muy complicado. “2020 fue muy difícil. La pandemia hizo que perdiéramos a gran parte de nuestros clientes, mucha gente mayor dejó de salir a la calle”, relata. Unas dificultades que también vivió la propia vendedora como persona asmática y de muy alto riesgo.
“Cuando se pudo volver a salir a la calle me plantearon el traslado a Pamplona pero yo quería seguir en Tafalla, con mi gente. Me adecuaron el puesto con un protector para poder estar más segura”, explica.
A sus 57 años, Begoña Erviti se muestra agradecida por todo lo que su trabajo le ha dado. Cuando se casó, rememora, se trasladó a vivir a Tudela y allí estuvo trabajando en Cascante y Fitero. Después, cubriendo bajas y vacaciones ha trabajado en varios puntos de Navarra antes de regresar a Tafalla. “He conocido muchos pueblos y mucha gente”, indica. En todo este tiempo también ha repartido varios premios. “He perdido la cuenta”, bromea. Especial ilusión le hizo uno que entregó en su época en Tudela a una familia que, al día siguiente de ser premiada, iba a ser desahuciada. “Se me pone aún la piel de gallina al recordarlo. Yo no sabía que se encontraban en esa situación pero me alegró como nadie que fueran premiados y pudieran parar el desahucio”, rememora. El premio más reciente lo entregó el pasado mes de noviembre.
El galardón ahora recibido también se le concedió en 2012, un hecho que, reconoce, le sirve de motivación para seguir atendiendo al público con una sonrisa en la boca. “Me he convertido un poco en psicóloga, la gente me cuenta sus cosas, sus alegrías y a veces preocupaciones. Pero ojo, que al revés también, yo les cuento las mías”, dice entre risas. En cuanto al perfil de su clientela, explica que hay un predominio de gente mayor que se hace con el cupón tradicional pero la aparición de otros juegos como los ‘rascas’ o el ‘Eurojackpot’ ha permitido que personas más jóvenes vayan siendo cada vez más habituales. A todos ellos, Begoña Erviti seguirá atendiendo desde su puesto de la plaza con las mismas ganas que hasta ahora. Prácticamente recién llegada de recoger su galardón, invita a la ciudadanía “a seguir probando suerte”.