Hostelería
Nueva etapa y cambios en el Camping Asolaze de Isaba: "Llegamos con muchas ganas"
Nacho Marín Pardo y Cristina Prat Roca lideran ahora la gestión de esta instalación municipal y refuerzan la parte de bar-restaurante


Publicado el 30/09/2026 a las 05:00
Han iniciado una nueva etapa en sus vidas “con muchas ganas”. Nacho Marín Pardo, natural de Cárcar de 32 años, y Cristina Prat Roca, catalana de Peralada de 31, encabezan el equipo responsable de la gestión del Camping Asolaze de Isaba, una instalación municipal muy conocida y asentada a medio camino entre la localidad roncalesa y el inicio del puerto de Belagua.
Tomaban las riendas del camping el pasado 1 de agosto, cuando este reabría sus puertas tras permanecer varios meses cerrado. “Estudiamos los dos hostelería en el Basque Culinary Center en San Sebastián. Allí nos conocimos cursando un grado de Gastronomía y artes culinarias”, explica Nacho Marín, que es pareja de Cristina Prat. “Trabajamos luego en hostelería, residencias, restaurantes, industria alimentaria… Vivíamos en Pamplona y quisimos cambiar. Y la oportunidad que encontramos con este camping de Isaba fue ideal, en un valle y un entorno que nos encantaba”.
Según explica, el Camping Asolaze comenzó su actividad en 1984, y ha tenido diferentes gestores. “Tiene potencial en verano, pero también en invierno, con el esquí y la Semana Blanca”, dice. Y asimismo han querido darle un ‘plus’ diferenciando la parte de alojamiento (camping) de la de restauración. “Queremos que sean y se vean como dos negocios diferentes. Que puedas venir a comer aquí independientemente de que estés alojado, ya sea subiendo desde Isaba u otros pueblos del valle de Roncal, o parando al bajar de una mañana de esquí en Larra-Belagua”.
Así, y bajo la denominación de Asolaze Ostatua, se oferta en el camping un bar-restaurante con espacio para unas 80 personas entre comedor, barra y terraza, con opciones a su vez de encargar comida para llevar. “Damos desayunos, comidas y cenas, con cartas diferenciadas entre semana y los fines de semana. Desde pizzas y hamburguesas, hasta pimientos rellenos de bacalao o wok de verduras salteadas”, explica. En la inminente Semana de la Cazuelica, dispondrán de unas especiales albóndigas de jabalí y sepia.
En la parte de alojamiento, el camping tiene 400 plazas de capacidad. Se distribuyen en 15 bungalows (para 4 o 6 personas), 20 parcelas con electricidad para acampada, una extensión de acampada libre y 60 plazas de albergue en 10 habitaciones (para 5 o 7 personas).
El camping cuenta ahora con 5 personas en plantilla, si bien los nuevos gestores buscan ampliarla, “algo que no resulta fácil en la zona del Pirineo”. Y trabajan de la mano del Ayuntamiento de Isaba. “Al final es una instalación municipal y es responsabilidad de todos cuidarla: consistorio, gestores y usuarios”. En los últimos años, el ayuntamiento instaló repetidores de wifi para mejorar la conectividad de internet y poder recibir llamadas, mejoró algunos bungalows, instaló placas solares y renovó la cocina. “Ahora se prevé poner lavadoras para que las usen los campistas”.