Suceso
Hallan un cráneo abandonado junto al centro de salud de Aoiz
Lo encontró un operario municipal el 5 de febrero y los forenses y la Guardia Civil estudian la procedencia de la calavera, que no parece reciente


Actualizado el 16/02/2024 a las 17:29
La Guardia Civil investiga la procedencia de un cráneo aparecido de forma fortuita junto a un contenedor del centro de salud de Aoiz. Fue un operario municipal el que, de casualidad, encontró los restos el pasado lunes 5 de febrero a primera hora de la mañana en la zona. Trasladó el hallazgo a los responsables del consistorio y en un principio se barajó la posibilidad de que fuera parte de algún esqueleto ornamental del centro de salud, ubicado a escasos metros, o, si no, restos humanos provenientes del cementerio municipal como consecuencia de algún acto vandálico que se hubiera cometido poco antes.
Tras descartarse ambas teorías, puesto que eran huesos humanos reales y el cementerio del municipio no presentaba signo alguno de haber sido atacado, se dio aviso a la Guardia Civil, que investiga el hallazgo. El cráneo ha sido trasladado al Instituto Anatómico Forense, en Pamplona, donde los forenses tratarán de determinar si los restos conservan algún indicio que permita conocer la época de la que datan los huesos, así como si hubiera algún indicativo de que hubiera podido sufrir una muerte violenta. Los primeros indicios hallados apuntan a que no se trata de un resto reciente. Desde la Guardia Civil se ha pedido colaboración a posibles testigos y comerciantes para tratar de determinar cómo llegaron hasta ese punto esos restos humanos.
Investigaciones de los últimos años revelan que no es extraño que puedan hallarse huesos sin explicación de su procedencia, aunque no es habitual que esto ocurra en medio de un casco urbano, como es este caso. En los últimos 5 años se han analizado varios casos de vestigios encontrados en los que la existencia o no de ADN han podido contribuir a esclarecer la identidad de esas personas. En las ocasiones en las que los restos eran más antiguos (víctimas de la Fuga de Ezkaba, por ejemplo, o represaliados de la Guerra Civil), puede resultar más complicado llegar a poner nombre a esas personas. La mayoría de estas investigaciones se inician tras la aparición de los huesos. El trabajo forense intentará delimitar la época, si hay vestigio de violencia en ese cráneo y si puede corresponderse con el de un hombre o una mujer. En caso de que los forenses puedan extraer material genético del cráneo, los investigadores cruzarán el resultado con la base de datos PDRH (Personas Desaparecidas y Restos Humanos).