Caminos escolares
Lumbier dota a sus estudiantes de rutas seguras y sostenibles
El proyecto impulsado por el consistorio nace de la inquietud de familias de colegio e ikastola


Actualizado el 24/11/2020 a las 06:00
Lumbier aspira a desterrar poco a poco el uso del coche para acceder a sus dos centros escolares. Para ello, y remarcando una apuesta por acudir a pie o en bicicleta, acaba de completar el proyecto ‘Caminos escolares seguros y sostenibles’. Una iniciativa que parte de las propias familias de los estudiantes locales, y que el consistorio ha impulsado en fechas recientes. Entre otras acciones, se ha trazado un carril bici y se han marcado rutas mediante señales con guiños a los cabezudos de la comparsa local.
“Se ha recogido y dado forma a una demanda de las familias con niños en edad escolar. Se ha satisfecho una necesidad”, afirma Nuria Redín, concejal de Educación del Ayuntamiento de Lumbier. Recuerda que se empezó a trabajar en la materia hace un año a través de diferentes reuniones (con apyma, familias, los propios centros...) para consensuar una propuesta, y que recientemente ha culminado la ejecución del proyecto. El consistorio, a través de la Mancomunidad de Sangüesa a la que pertenece, lo presentó a la convocatoria de ayudas para proyectos de la Agenda 21, de la mano de Cederna Garalur, y sobre un presupuesto de 24.000 euros recibió un 70% de ayuda del Gobierno de Navarra.
El objetivo central era “dotar a los escolares de caminos que les permitan una movilidad y accesibilidad segura y sostenible” tanto al colegio público San Juan como a la ikastola Arangoiti. “Desde la ikastola, que está algo alejada del centro urbano, se planteó contar con un carril bici para facilitar los trayectos hasta allí. Y desde el colegio, abordar cómo reorganizar los accesos para evitar la cantidad de coches que se dan cita en las inmediaciones para llevar a los niños”, repasa la edil.
En este sentido, se han ejecutado a través del proyecto dos tipos de actuaciones. En el camino a la ikastola, se ha trazado un carril bici en color rojo, diferenciando la zona de vehículos de la peatonal y para bicis. También se han eliminado desniveles y baches. Además, el centro ha realizado un cubierto de madera para guardar las bicis de alumnos, profesores y personal, con una torre de herramientas para pequeños arreglos.
Asimismo, tanto en el itinerario a la ikastola como al colegio se ha incorporado señalización. La vertical, con 40 carteles de aluminio, consta de dos diseños (identificación de ruta y aviso de stop), e incorpora como protagonistas a los cabezudos de la comparsa de Lumbier, que sujetan en sus manos objetos escolares. La rotulación es bilingüe. Por su parte, la señalización horizontal se compone de 460 placas amarillas atornilladas al suelo, diversas balizas de plástico para evitar la invasión de coches sobre el carril bici-peatonal, y el pintado de itinerarios en color rojo con referencias a la dirección a seguir, el tipo de usuarios (no motorizados) y los pasos de peatones especiales.
“Y además de fomentar la seguridad y el respeto por el medio ambiente, se busca favorecer la autonomía de los pequeños, el que a ciertas edades ya puedan acudir solos a clase, y también que desarrollen hábitos saludables”, sentencia Nuria Redín.
SATISFECHOS
Se estima que el proyecto beneficia a 385 personas. En la ikastola, a sus 70 alumnos, 140 padres y madres, y 15 trabajadores (once de ellos, profesores). En el colegio, a 50 alumnos, 100 padres y madres, y 10 profesores.
“Estamos contentos. Se ha minimizado el riesgo que había reorganizando un espacio en el que conviven peatones, bicis y coches”, asegura Eduardo Primo Iriarte, miembro de la cooperativa de padres de la ikastola Arangoiti y de la comisión de Sostenibilidad. “Llevamos años con este tema. Tras el Oinez de 2003, la ikastola se sacó del centro y en parte del camino se solapaban coches, motos, peatones, bicis...”, repasa. “Ahora, además de delimitar el carril bici, la calle junto al centro pasa a ser de dirección única y se ha pedido a las familias que no se aparque ahí mismo, y la respuesta ha sido muy positiva”, repasa, recordando que además recientemente hubo un taller sobre arreglo de bicis con el ciclista y exalumno Josu Zabala.
Desde la apyma Irati del colegio público San Juan, Saida Ventana Ibáñez refiere que el proyecto “ha sido una iniciativa muy positiva”. “Se debe fomentar que los niños vayan a clase andando y dejar de usar tanto el coche. En el colegio, en poco espacio, se juntan demasiados vehículos”, indica. “Ahora, estamos a la espera de que haya una campaña de difusión de la iniciativa, como se dijo en su día, para concienciar a los pequeños de que usen estas rutas”, añade.