CENTRO EDUCATIVO
El IES Navarro Villoslada cumple 40 años
- El conocido como "instituto de Ermitagaña" acaba de cumplir cuatro décadas de enseñanza Secundaria en Pamplona. Nació en el curso 1971-72, en un barrio en expansión, con 420 alumnas y hoy escolariza a 1.042 estudiantes de ESO y Bachillerato
Publicado el 06/11/2011 a las 01:02
El IES Navarro Villoslada de Pamplona está de celebración. Este instituto de ESO y Bachillerato acaba de cumplir cuarenta años impartiendo educación Secundaria en la capital navarra. A principios de los años setenta, los dos únicos institutos que había en Pamplona; el femenino Príncipe de Viana y el masculino Ximénez de Rada (ambos forman el actual IES Plaza de la Cruz) se habían quedado pequeños para acoger a tantos estudiantes. Y se vio la necesidad de levantar un tercer instituto, que abrió sus puertas al final del emergente barrio de San Juan el 22 de octubre de 1971. Ese primer curso escolarizó a 420 alumnas a las que daban clase 17 profesores. Comenzó su andadura con el nombre genérico de Instituto Nacional de Bachillerato número 2 (Príncipe de Viana era el número 1) y no fue hasta el siguiente curso cuando el claustro de profesores, con el director Ángel Delgado Hidalgo, catedrático de Lengua y Literatura, a la cabeza, decidió bautizarlo con el nombre de Navarro Villoslada, en honor al escritor e ideólogo navarro. Actualmente, el centro cuenta con 1.042 alumnos de ESO y Bachillerato (12-18 años) y con 106 docentes (16 maestros, 64 profesores y 26 catedráticos de Secundaria). Hay 533 chicas y 508 chicos. El 25% de los alumnos son extranjeros; la mayoría latinoamericano (ecuatorianos, colombianos...), seguidos por los europeos del Este (búlgaros, rumanos...), magrebíes (marroquíes). En el centro, trabajan 18 personas de administración y servicios (conserjes, limpieza, administrativos...)
Una de las personas que conoce de primera mano la andadura del centro es Luisa Delgado Gómez, de 61 años y profesora de Lengua y Literatura en el instituto, durante 38 (desde 1972 hasta 2010, cuando se prejubiló). Además de su experiencia docente, Luisa es hija de Ángel Delgado, el primer director del centro, que falleció el año pasado a los 88 años. "Me padre discutió mucho con los arquitectos para que el instituto respondiera a las necesidades de la época: que tuviera un parking para los autobuses que venían con alumnos de los pueblos, una cafetería para que se pudieran comer..." Ángel Delgado fue director hasta 1981, cuando paso a ser inspector de Educación. Le sucedieron en el cargo Javier Marcotegui Ros, Ramón Martínez, Ramón Arozarena, Santiago Arellano Hernández, Luis Vera, Ángel Urtasun, Miguel Ángel Zabalza y el actual Alberto Arriazu Agramonte.
En el curso 1978-79 se puso en marcha una de las señas de identidad del centro; su taller de teatro dirigido desde entonces por el profesor de Lengua Ignacio Aranguren Gallés. El instituto cuenta también con un club deportivo, con 600 participantes, clases de apoyo y recuperación por las tardes y la posibilidad de estudiar dos materias en inglés.
Antiguos alumnos
Con motivo del cuarenta aniversario, el centro prevé crear una asociación de antiguos alumnos para que los estudiantes que han pasado por sus aulas pueden volver a mantener el contacto con antiguos compañeros y participar en la vida del centro (las personas interesadas en inscribirse pueden hacerlo en iesnavar@educacion.navarra.es o a través de Facebook). El centro también cuenta con una asociación de profesores jubilados, conocida como el "departamento de los eméritos", que preside Marisol Osés, y que organiza viajes, aperitivos, comidas...
Un edificio nuevo frente a un campo en el que pastaban ovejas
El instituto Ermitagaña se edificó "en un barrizal al final del barrio de San Juan" cuando aún no se habían levantado los edificios que hoy lo rodean. "Cuando mi padre venía a ver las obras, tenía que ponerse botas porque había barro y frente al instituto pastaban las ovejas", recuerda Luisa Delgado Gómez, profesora de Lengua y Literatura del centro durante 38 años e hija del primer director, Ángel Delgado Hidalgo. "Mi padre discutió mucho con el arquitecto y el aparejador para que construyeran un salón de actos, una cafetería, departamentos para los profesores de cada materia y un parking para los autobuses que venían de los pueblos. Y todo sigue hoy igual", apunta Luisa Delgado, de 61 años y que se prejubiló el año pasado. En los alrededores del centro sólo estaba el entonces "colegio nacional" José María Huarte.El primer curso llegaban alumnas de muchos colegios de Pamplona que no tenían PREU, como Sagrado Corazón, Santo Ángel... , las que ya no cabían en el Príncipe de Viana y vecinas de pueblos cercanos, como Zizur, Puente la Reina... "Entonces había muy pocos institutos".
Esta profesora llegó al centro, con 22 años, a los cuatro meses de terminar la carrera de Filología Románica, en octubre de 1972. "Había muy buen ambiente. Casi todos los profesores éramos muy jóvenes, entre 22 y 30 años, la mayoría. Aún no teníamos plazas fijas, éramos lo que entonces se llamaba PNN (profesor no numerario), como los interinos. Hacíamos muchas fiestas y salieron bastantes parejas entre los profesores", recuerda entre risas. Y añade que toda la década de los setenta fue "bastante convulsa". "La época de la Transición fue muy complicada. Había muchas huelgas y se vivía un ambiente subversivo".
Las alumnas (y después también los chicos) eran, sin embargo, "bastante disciplinados". "Eran muy respetuosos con los profesores. Las asignaturas eran mucho más rígidas e incluían un temario más amplio", dice. Esos primeros años el centro fue acogiendo a los jóvenes del barrio y hubo cursos que alcanzó los 1.800 alumnos, en clases de más de 40 estudiantes "muy apretados". "A mí no me cogieron y eso que vivía en el barrio. Tuve que estudiar en el Ximénez de Rada", cuenta el actual director, Alberto Arriazu Agramonte, profesor de Tecnología.
El edificio no ha cambiado demasiado en estas cuatro décadas. Los primeros años se utilizó el sótano para hacer exámenes masivos, como las reválidas de 6º de Bachiller o la Selectividad, cuando dejó de hacerse en Zaragoza. Y más tarde se construyó el frontón. "En las mismas aulas he dado clase a padres y después a sus hijos", insiste Luisa Delgado.
LAS CLAVES
Más alumnos, más centros En 1971 sólo había en Pamplona dos institutos; el Príncipe de Viana (femenino) y el Ximénez de Rada (masculino). Se vio la necesidad de construir un nuevo centro para chicas en un barrio en expansión. Al curso siguiente se levantó el instituto Padre Moret-Irubide, que fue inicialmente un centro de chicos.Más de 1.000 alumnos El instituto, que comenzó su andadura con 420 alumnas del antiguo Bachillerato y PREU y 17 profesores, cuenta actualmente con 1.042 estudiantes (900 de diurno y 120 de nocturno) de ESO y Bachiller y 106 docentes. En el curso 1975-76 dejó de ser un instituto femenino y pasó a ser mixto.