Indemnizado con 480.000 euros tras perder un brazo en un accidente laboral
El operario sufrió un atrapamiento en una máquina fragmentadora cuando trabajaba en una empresa chatarrera de la comarca de Pamplona


Publicado el 31/08/2025 a las 05:00
Un trabajador que sufrió la amputación de su brazo derecho en un accidente laboral ocurrido en 2019 en una empresa chatarrera de la comarca de Pamplona ha sido indemnizado con 480.000 euros. La compañía aseguradora aceptó la demanda antes de ir a juicio y se comprometió a abonar la cantidad solicitada por las lesiones y secuelas en un acto de conciliación celebrado en el Juzgado de lo Social nº 1.
El operario tenía 41 años en el momento del accidente, ocurrido cuando llevaba siete meses trabajando en la empresa a través de una ETT, el 11 de julio de 2019. Ese día se encontraba solo limpiando una máquina fragmentadora y su brazo quedó atrapado. Un compañero, alertado por lo sucedido, accionó el botón de emergencia y paró la máquina. Pero el herido había sufrido la amputación de su brazo derecho, lo que le ha supuesto “graves perjuicios y daños, hospitalizaciones, intervenciones quirúrgicas y secuelas relevantes”, como perder la capacidad de desempeñar su trabajo habitual.
Así se destaca en la demanda que el trabajador, defendido por el abogado Jesús Marco Jiménez, presentó contra las empresas y las compañías aseguradoras por numerosos incumplimientos. En el escrito se detalla que la máquina que limpiaba estaba en marcha, que no se dispuso la presencia del personal de mantenimiento, tampoco estaba el encargado, no existía “ninguna clase de supervisión, control o vigilancia”, y que la fragmentadora “carecía de dispositivos de protección de acceso a partes móviles (del cuerpo) con riesgo de atrapamiento”. Tampoco el botón para situaciones de emergencia estaba a una distancia alcanzable por el operario.
La demanda también subraya que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social determinó “importantes incumplimientos de la normativa de seguridad y salud en el trabajo”, por lo que propuso la imposición de unas sanciones económicas que la empresa aceptó y pagó. Es más, la máquina no contaba con la carcasa de protección que hubiera evitado el accidente, una carencia de la que la empresa había sido advertida en sendas revisiones en 2012 y 2017. Sí que se colocó tras el accidente. Por último, la demanda ponía de relieve la “insuficiente” formación recibida por el trabajador: una hora y sin la máquina delante.