Urbanismo
Afectada en la promoción de Maristas: "Me exigieron un dinero en cuenta, cumplí, y ahora me dicen que no"
Tras haber sido adjudicataria en lista provisional y definitiva, pagar la señal del piso y realizar los trámites bancarios correspondientes, le dicen, cinco meses después, que la ley ha cambiado


Publicado el 22/02/2024 a las 05:00
No son solamente viviendas que pasan de unos a otros. Son las consecuencias de un proceso que ha dejado cantidad de secuelas entre quienes tuvieron la miel en la punta de los labios. La anulación de 32 solicitudes de 77 para una promoción de vivienda protegida en el antiguo colegio Maristas de Pamplona sigue dejando historias. Experiencias en primera persona que hacen que, quienes resultaron premiados con la concesión de un inmueble en pleno Segundo Ensanche, tengan ahora la obligación de replantearse qué paso es el siguiente.
Es el caso de L., una de las adjudicatarias de un piso de dos habitaciones en régimen de VPO. Como el resto de sus homólogos, su nombre aparecía en la lista de adjudicatarios a título provisional en el mes de junio. “Creo que, si algo es incorrecto, o creen que lo es, no teníamos que haber aparecido en aquel listado”, expone. En su caso, incluso llamó a Nasuvinsa en julio para una única pregunta: ¿Puedo ilusionarme con esto? “Me respondieron que por supuesto, que era muy raro que me echaran atrás”. Toma ya. Dice.
En su caso, el problema se centra en un cambio de normativa que no les fue notificado hasta que la alerta llegó a mediados de noviembre. Es decir, pasó septiembre y la afectada recibió la confirmación de estar en la lista definitiva de la promoción. El piso de Maristas era suyo. Por ello, pagó la señal de 1.000 euros, superó el análisis de solvencia económica del banco... Todos los trámites.
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Y de esa ilusión, nada. “Nos llegó una carta del departamento de Vivienda en la que nos decían que se nos denegaba la autorización de firma”, recuerda, con evidente malestar. Y el motivo no era otro que una modificación en la ley. “Hasta 2021, la cuantía para optar a los tres puntos por ahorros exigía un mínimo de 6.000 euros y no de los 8.000 de ahora”, cuenta.
Por ello, para tenerlos sobre seguro, L. decidió abrir una cuenta depósito en su misma entidad financiera. “6.100 euros, para no tocarlos y acreditar lo que Vivienda pedía”, recuerda. El problema sobreviene cuando a 31 de diciembre de 2022, la norma dice que ahora son 8.000 euros los que deben estar en la cuenta de ahorro para poder optar a esos tres puntos. “Nadie nos avisó de nada. Desde junio, nada. Ni una palabra”, lamenta, haciendo alusión a una “clara falta de información”, tanto de Nasuvinsa como de Gobierno de Navarra.
“Lo que no entiendo, de ninguna manera, es como una ley puede tener efecto retroactivo en casos en los que se penaliza a gente que no tenemos recursos. Esto no va de querer cambiarnos de casa, esto va de optar a unas viviendas de precio más bajo porque el mercado libre es inasumible”, reitera. A su manera de ver, la burocracia que se sigue es “tan sumamente rígida” que un pequeño cambio dinamita todo el proceso.
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“Es injusto que nos echen del proceso por acreditar un dinero que se nos pedía en 2021. De hecho, en mi caso, en la misma entidad financiera tenía más de los 8.000 euros que se exigen de mínimo. Es de locos que nos quiten la casa cuando cumplimos”, apunta quien ya ha acudido al Defensor del Pueblo. “Hice un recurso y no me respondieron, así que opte por otra vía”, determina con pena por lo sucedido.
“32 personas sin casa. Es grave”, valora quien solamente pide que el desconocimiento no sea castigo. “No pueden expulsarnos después de habernos dicho que sí. Es injusto”. La guinda del pastel, añade, es que, cuando L. se inscribió en el censo estaba soltera. Ahora, con pareja de hecho, quiso cambiar su situación. “Me dijeron que era imposible y resulta que me he enterado de que me podría haber correspondido una vivienda más grande. Yo no entiendo nada”, suspira, dando por hecho que, “por desgracia”, la solución queda lejos.
