Pamplona
La ciencia toma las calles
El Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra celebra el Día del Medio Ambiente


Actualizado el 06/06/2021 a las 06:00
El Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra salió ayer a la calle para enseñar la importancia de que la ciencia se mantenga al servicio de la naturaleza y del ser humano. Presentaron sus animales ante cientos de personas: águilas, libélulas, serpientes, abejas, lémures, y hasta escorpiones.
Ignacio López Goñi, Director del Museo, comentó que, debido a que estamos en un momento clave para la humanidad, quieren transmitir la pasión por las ciencias más que nunca.
“Hay que cuidar a la naturaleza porque ella también nos cuida a nosotros”, explicaba Sergio Recalde, investigador del Departamento de Oftalmología de la Universidad de Navarra. De esta manera recordaba a los padres la importancia de que los niños realicen actividades al aire libre y se separen de las pantallas de los móviles y las consolas. De hecho, una de las actividades principales fue el Escape Room visual. El objetivo era mostrar la importancia de cuidar la vista mientras completaban distintas pruebas que consistían en desencriptar diversos códigos, como un simulacro de operación de cataratas, o usar un cilindro de cartón a modo de catalejo para centrar el esfuerzo en el ojo dominante y obtener otro código para desbloquear los candados de una caja que contenía la “cura de la ceguera”.
ACTIVIDADES PARA TODOS
El evento se llevó a cabo en plena avenida de Carlos III y, gracias a la buena temperatura, la afluencia de curiosos por la ciencia fue superior a la esperada. En especial gracias a los más pequeños, que se acercaron a participar en las diversas actividades.
La primera de ellas estaba orientada al mundo animal. Los asistentes podían acercarse a ver animales disecados de todo tipo. David Rúa explicaba con precisión a su hija Antía, de 9 años, en qué consiste la disecación. Al otro lado, había un taller para poder pintar y colorear caretas y dibujos de más animales.
En la carpa contigua, los voluntarios realizaban experimentos químicos. Magia, a los ojos de los más pequeños. Delante de las miradas expectantes de los jóvenes, los estudiantes de ciencias de la Universidad de Navarra consiguieron inflar un par de globos mezclando bicarbonato y vinagre. También les enseñaron cómo reaccionar si una sartén empieza a arder en la cocina. Diego García, de 10 años, respondió correctamente: hay que colocar trapos encima para ahogar el fuego, porque si se vierte agua sobre la sartén, provocará que se produzca mucho humo.
Reutilizar es un factor clave a la hora de cuidar el medio ambiente. Por ello, los voluntarios mostraron otro uso que se le puede dar al aceite: hacer jabones. Eso sí, siempre bajo la supervisión de un mayor. Olaia Mendiburu, estudiante de 3º de Química y encargada del experimento, comenta que los niños se sorprenden mucho cuando ven demostraciones como esta.
Álex Pérez Maiztegui, de 22 años, acaba de graduarse en Bioquímica. Es el encargado de organizar actividades como esta en colegios de Navarra. Él protagoniza uno de los experimentos que más sensación causó entre el público: “las llamas de colores”, como a él le gusta llamarlo. Se trata de disparar agua mezclada con elementos químicos contra un encendedor para provocar que la llama salga de distintos colores. Si se aplica con estroncio, la llama saldrá de un rojo intenso; con bario, el fuego será verde; y con sodio, la llama saldrá de color naranja.
Tanto Álex como Olaia coinciden en que demostraciones como estas son las que más pueden atraer a los más jóvenes al terreno de la ciencia.