Vecinos
Inseguridad ciudadana, tráfico y suciedad en parques en la Milagrosa
El colectivo de vecinos, comerciantes, entidades y profesionales inició su andadura en abril para revitalizar el barrio


Publicado el 31/05/2021 a las 18:22
En abril, la peatonalización de las calle Manuel de Falla y Río Urrobi en la Milagrosa hizo que un grupo de vecinos, junto a comerciantes y propietarios de negocios y de servicios en el barrio, se unieran por lo que consideraban que había traído una serie de problemas. Pero tras aquellos primeros encuentros, decidieron continuar como asociación porque el tráfico no era la única preocupación de residentes y trabajadores de la Milagrosa.
Nacía así la Asociación de Vecinos, Comerciantes, Profesionales y Entidades del Barrio de la Milagrosa con el objetivo de revitalizar una zona deshilachada en su convivencia para recuperar esa entidad unida que tuvo en el pasado. Y también para convertirse en el interlocutor con la administración en busca de ayuda y soluciones para conseguir esa meta.
Estos días, los impulsores de la iniciativa han iniciado una campaña de captación de socios que ya ha conseguido 50 personas, con una cuota anual de 10 euros y de 20 para establecimientos comerciales y profesionales. Y mientras, continúan con su trabajo de pedir al Ayuntamiento que les escuche como representantes de un barrio con 17.800 personas censadas pero que, si se suman a las que no están registradas, llega hasta los 18.200 residentes.
GIRO EN MANUEL DE FALLA
Una de las peticiones es que en el tramo de tránsito rodado de Manuel de Falla se levante la prohibición de girar hacia Blas de la Serna. “Ahora, únicamente podemos hacerlo hacia travesía Guelbenzu, que de golpe ha recibido un flujo muy grande de vehículos”. El Ayuntamiento ya tiene sobre la mesa esta petición y, según el colectivo, parece que se muestra favorable a permitirlo.
Lo que no tiene marcha atrás es la decisión de habilitar una parcela municipal de 6.500 metros cuadrados como aparcamiento con 234 plazas y así compensar las algo más de 200 que se suprimieron con la peatonalización. Pero los vecinos dicen que su emplazamiento, entre Blas de la Serna y Río Ultzama, no es el mejor. “Se trataba de una zona verde y cerca de edificios cuyos vecinos temen ruidos”, dicen desde la asociación.
Su propuesta era haber continuado en los espacios acondicionados temporalmente para estacionar, dos solares entre la avenida Zaragoza y calle Río Queiles. “Los queríamos como zona verde de aparcamiento para los vecinos. Pero quizá sean particulares y por eso no se nos hizo caso. También dijimos que se estudiara un parking subterráneo. Pero el Ayuntamiento sólo nos ofreció una alternativa y la hemos tenido que aceptar”.
DROGAS Y ROBOS
La asociación afirma que llevan años produciéndose robos en locales del barrio, así como tirones en bolsos, sobre todo a personas mayores, junto a puntos de venta de droga a plena luz del día. “Además de botellón de gente que intimida a personas de la tercera edad que, por ejemplo, contaban con un nuevo espacio de estancia entre Manuel de Falla y Río Urrobi”. Aquí, tras ponerlo en conocimiento del Ayuntamiento, el área municipal de Seguridad Ciudadana reforzó la vigilancia policial, e incluso se colaboró en esta labor con los cuerpos de seguridad nacional y foral. “Y ha dado resultado. Ya no están aquí apalancados todo el día y la gente ha podido recuperar este emplazamiento”.
PROBLEMAS DE CONVIVENCIA
Otro de los temas que tiene la asociación sobre la mesa es la convivencia con los diferentes colectivos que residen en el barrio. “Queremos reunirnos con sus representantes para tratar entre todos que es lo que nos molesta”. Y una de las principales quejas es la de la falta de higiene. “Se reúnen grupos muy grandes en la calle que luego no recogen la basura que han ocasionado. Los parques Tomás Caballero e Ilargi Enea están hechos un asco”, afirman desde la asociación.
Y a la falta de civismo se une, dicen, la desidia de la empresa encargada de su cuidado. “Mientras en otros parques de Pamplona te encuentras con la hierba bien cortada y las papeleras que se vacían cada poco tiempo, aquí puede pasar una semana sin que se quite la basura y el césped se trata de malas maneras”, denuncian. También piden más iluminación en el parque, así como en zonas oscuras del barrio.
RE DE VOLUNTARIOS
A la asociación les preocupa la tercera edad porque, advierten, se trata de un barrio con una población cada vez más envejecida. “Y más sola. Antes, cuando éramos los de toda la vida, si a alguien le pasaba algo, el resto de vecinos procurábamos de que no le faltara de nada. Queremos recuperar esa identidad de barrio, de solidaridad de unos con otros”, indican desde el colectivo.
Por eso se ha pensado en tejer una red de voluntarios. “Y gente no va a faltar porque vemos a las personas de la Milagrosa con muchas ganas d e trabajar. Por eso, además de este grupo, se podrían crear otros especializados en diferentes temáticas”, avanzan. E insisten en la necesidad de asociarse, para lo cual estos días están repartiendo dípticos por el barrio con el correo electrónico asociacionmilagrosaarrosadia@gmail.com para las personas interesadas en apuntarse.
