Pamplona
Críticas por el estado de los bancos de la plaza de los Fueros
En una zona de tránsito elevado, el mobiliario sufre deterioro de mantenimiento y pintura; e incluso faltan listones


Actualizado el 13/04/2021 a las 06:00
Es aventurarse en una exageración, pero el paso subterráneo de la plaza de los Fueros es uno de esos espacios peatonales que mayor tránsito aglutina durante las 24 horas del día. Personas que van a hacer la compra, que buscan el refugio de las zonas verdes de la Vuelta del Castillo, que se dirigen al centro de Pamplona... Multitud de opciones para un ir y venir casi constante. Incluidos los ciclistas, que aunque ahora no puedan bajar las rampas sobre sus bicicletas, continúan utilizando el espacio para atravesar la rotonda.
Efectuada la radiografía del lugar, las múltiples entradas y salidas de viandantes constatan una misma realidad: el “lamentable” estado en el que se encuentran los bancos del interior de la plaza de los Fueros. Ante tal tesitura son muchos los que reclaman al Ayuntamiento de Pamplona una buena dosis de mantenimiento. “Falta pintura, está todo descascarillado, torcido e incluso faltan listones en muchos de los bancos”, describe Milagros Lucas, preguntada aleatoriamente hace apenas unos días.
A SIMPLE VISTA
Pero no es la única. Basta dar un paseo por las inmediaciones para percatarse del estado en el que se encuentran. “Se han ido dejando porque no se ven y fíjate qué desastre”, considera Pascual González, pamplonés de 72 años y vecino de Iturrama. “Algunas veces me siento aquí a descansar al sol, y ya te aseguro que esto va a peor”, declara.
Con el mercurio marcando apenas 8 grados y unos primeros rayos de sol asomando tímidamente por el centro de Pamplona, suman catorce las personas sentadas en alguno de estos bancos que rodean la plaza interior. “Los usamos cantidad, solo que no te das tanta cuenta si no pasas por aquí y te sientas. En general siempre vamos demasiado deprisa a los sitios, mirando al móvil o centrados en nuestros propios pensamientos. Apuesto a que muchos de los que usan el subterráneo ni se han dado cuenta”, aventura Juana Márquez con su hija Iria.