Pamplona
Ikastola Jaso derriba parte de su antiguo centro en Echavacoiz
Demolerá, por su mal estado, los edificios más próximos a la avenida de Aróstegui, que se desocuparon en 1999


Actualizado el 15/10/2020 a las 06:00
Veinte años después de que lo abandonaran para inaugurar el nuevo centro en Mendebaldea, la ikastola Jaso ha decidido derribar parte de sus antiguas instalaciones en la avenida de Aróstegui. El mal estado en el que se encuentran los edificios más próximos a la calzada llevó a los responsables del centro a solicitar al Ayuntamiento de Pamplona la licencia de derribo, que acaban de obtener.
En el lugar no está previsto actuar urbanísticamente, al menos de momento, puesto que se trata de terrenos afectados por el Plan Sectorial de Incidencia Supramunicipal (PSIS) del Tren de Alta Velocidad, un expediente que lleva paralizado varios años y para el que no se vislumbra una activación, al menos a corto plazo.
Los edificios que ahora se van a demoler acogieron los inicios de la ikastola, en el año 1980. La cooperativa los adquirió a la congregación de las Carmelitas de Nuestra Señora de la Caridad, y allí se mantuvo por espacio de dos décadas. Durante ese tiempo el centro comenzó a buscar unos nuevos terrenos donde ampliar unas instalaciones que ya se estaban quedando pequeñas, y en 1994 Jaso solicitó al ayuntamiento la concesión administrativa de una parcela junto a la avenida de Barañáin, que luego tuvo que cambiar por otro junto a Benjamín de Tudela. En 1996 el pleno de Pamplona, con el único voto en contra de IU (por entonces socio del gobierno tripartito con CDN y PSN), se aprobó la concesión administrativa.
DERRIBO POR CUENTA PROPIA
Xabier Agirre, jefe de Administración y Servicios de la ikastola explicaba cómo hace ya un año intentaron que el Ayuntamiento se hiciera cargo del derribo, como lo hizo con la antigua Argal, demolida el año pasado, mediante un convenio con los propietarios al estar también incluida en el PSIS de Echavacoiz y del TAV.
“Nos dijeron que esperásemos a la siguiente reunión que tuviese el Consorcio del TAV porque se iba a tratar allí el derribo de estos edificios, de manera que se pudiese pagar a costa de las indemnizaciones futuras, pero se ha esperado un año y no se ha celebrado la reunión”, señala Agirre.
Ante ese retraso y el mal estado que presentan los inmuebles, el arquitecto de la ikastola recomendó derribarlos ya sin esperar más tiempo. “Solo se van a demoler los más próximos a la avenida, que son los que no se han usado desde hace 20 años. El resto los tenemos alquilados a una asociación variopinta de artesanos”.
