NAVIDAD EN PAMPLONA

Miles de personas reciben en Pamplona a Olentzero y su nutrida comitiva

Algo más de 500 personas y 200 animales participaron en el desfile en Pamplona

Paso de la tradicional comitiva del carbonero por las calles de la capital navarra dando inicio a las Navidades 2018
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Paso de la tradicional comitiva del carbonero por las calles de la capital navarra dando inicio a las Navidades 2018
Paso de la tradicional comitiva del carbonero por las calles de la capital navarra dando inicio a las Navidades 2018

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Xabier Pita

Actualizado el 26/12/2019 a las 07:45

Como si fuera un preámbulo de que la comitiva de Olentzero estaba llegando, decenas de niños asomaban la cabeza a través de la gente para ver si era verdad que ya estaba ya cerca. Seguir el recorrido era fácil, pues solo había que seguir a quienes aguardaban la llegada del carbonero agolpados a ambos lados de la calle, a pesar de las bajas temperaturas.


A las seis de la tarde del martes, un puntual Olentzero comenzó su trayecto en la calle Iturralde y Suit de Pamplona, tras salir del patio de la Escuela de Artes y Oficios. “A mí con que pasen los patos me vale”, se oía entre el público. Y valió, porque desfilaron algo más de 200 animales, entre ellos cerdos, ocas, ovejas, bueyes y gallinas, traídos desde Leitza para participar en este momento tan especial para pequeños y mayores. Unai Artazco, ayudante del pastor, contaba entre el ruido de fondo de las panderetas y trikitixas, que las ovejas estaban ya acostumbradas a participar en el desfile. Pero quien de verdad levantó pasiones entre el público fueron los corderos, de tan solo dos semanas, y que escondidos dentro del rebaño sacaban las sonrisas de los allí presentes.


En el recorrido, que pasaba por Plaza de la Libertad, Paulino Caballero, Cortes de Navarra, Carlos III y Plaza del Castillo esperaban con ilusión aquellos niños y niñas que vivían sus primeras navidades.


Era el caso de Martín Lucea, de tan solo un año, que esperaba vestido de casero y junto a su hermana Daniela, de 3 años, que llegase el carbonero. “Se ha portado muy bien”, repetía su padre, Javier mientras el pequeño no apartaba la mirada del final de la calle, donde ya se comenzaba a escuchar música, sinónimo de que estaba cerca.


Para Leyre y Sara, de dos años y medio, estas iban a ser sus primeras navidades “de verdad”. Contaba Arantxa Uzue, su madre, que era ahora cuando empezaban a vivir la ilusión de la navidad, ya que el año pasado todavía eran muy pequeñas y no se enteraban mucho. “¿Han sido buenas?”. Y Uzue se echaba a reír diciendo que las pequeñas se habían pedido el catálogo de juguetes entero.


Igual no todo el catálogo, pero seguro que algún regalo le cayó la mañana de Navidad al pequeño Aimar Albero, de tan solo 14 meses. Sentado en su silleta y vestido de casero abría los ojos con ilusión de encontrarse al Olentzero. Y es algo que lleva de familia, puesto que para su madre, Nerea Onís, esperar al carbonero es toda una tradición familiar. Lo mismo que para María Sáinz, que esperaba a Olentzero junto a sus hijos Xabier y Carla, de 7 y 4 años, que mataban el tiempo acabándose la merienda hasta que llegase el carbonero.


Pero Olentzero no es algo exclusivo de los más pequeños, puesto que adultos y mayores también esperaban con ilusión el día. Era el caso de Consuelo, de 78 años.Contaba que cada año venía a Pamplona desde Soria, para pasar las fiestas con su familia. Y a pesar de no ser de aquí, remarcaba que la de Olentzero le parecía “una tradición preciosa” y que no se lo perdía ningún año.


En primera fila estaban también dos “amigas de toda la vida”: Teresa, de 85 años, y María de 84 , que esperaban, a la altura de Paulino Caballero, a que llegase la comitiva del carbonero. Ambas relataban que era algo que llevaban haciéndolo “toda la vida”, aunque antes acudían con sus nietos, y ahora que ya estos eran mayores, iban por su cuenta. “Es que tengo nietos ya de 30 años”, decía María entre risas. Teresa, por su parte, apuntaba que guardaba muy buenos recuerdos de este momento tan navideño rodeada de su familia, pero sobre todo de sus nietos pequeños.


A ritmo de La Pamplonesa


A hombros de cuatro caseros y escoltado por una veintena de ellos, llegó Olentzero a la Plaza del Ayuntamiento. Como colofón a este año del centenario de La Pamplonesa, y a ritmo de villancicos y el sanferminero 1 de enero, 2 de febrero, el subdirector de la banda, Jesús Garísoain le colocó el pañuelo de casero ante los aplausos de una abarrotada plaza Consistorial que esperaba la llegada del carbonero.

Garísoain afirmaba que esa conexión que se vivía con el público en momentos como este era lo que mantenía la ilusión de la banda durante todo el año.


Tras pasar por la calle Chapitela y Mercaderes, Olentzero continuó su camino por Estafeta y Calle Amaya, para terminar así su visita en la Escuela de Artes y Oficios de Iturralde y Suit.

Paso de la tradicional comitiva del carbonero por las calles de la capital navarra dando inicio a las Navidades 2019

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Paso de la tradicional comitiva del carbonero por las calles de la capital navarra dando inicio a las Navidades 2019Eduardo Buxens

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