El Ayuntamiento deja fuera a Príncipe de Viana en la transformación de los Caídos
El edil de Urbanismo, Joxe Abaurrea (Bildu) lo justifica para que sea la ciudadanía quien decida


Actualizado el 19/09/2018 a las 07:55
En enero, y se reiteró en marzo, el edil de Urbanismo Joxe Abaurrea (Bildu) dijo que Príncipe de Viana sería una pieza clave en el concurso internacional de ideas sobre la transformación del monumento de los Caídos. En concreto, el concejal avanzó que la institución tendría un representante en el jurado que elija las cinco mejores propuestas para rediseñar el inmueble y que además, al tratarse de un edificio protegido a través del catálogo del Plan Municipal, requería de un informe preceptivo y vinculante de Príncipe de Viana.
Este martes, en cambio, Abaurrea indicó que la institución se queda fuera, al menos en este primer proceso para escoger las cinco mejores ideas de la convocatoria. Ni estará en el jurado, ni se le pedirá informe alguno sobre si los diseños respetan esa protección de grado 2 para el inmueble construido bajo las directrices de los arquitectos Eusa y Yarnoz en 1942 como recordatorio de los muertos nacionales de la Guerra Civil. Esto quiere decir, según el Plan Municipal, que se puede transformar su uso siempre que conserven los elementos de valor. Y en el grado 3 , para las arquerías laterales , sí se permite la reestructuración total pero manteniendo la construcción.
En ambos casos no se autoriza la demolición, algo que en cambio sí se contempla en el concurso de ideas. Una convocatoria cuyas bases se llevan hoy a la Gerencia de Urbanismo para su aprobación. El equipo de gobierno -Bildu y Geroa Bai- saben que de antemano cuentan con la negativa de UPN, contrario a su derribo, y de I-E, que precisamente quiere que lo tiren. “Pero ni en PSN ni en Aranzadi hay unanimidad entre sus bases”, recordó Joxe Abaurrea, en la rueda de prensa que ofreció ayer junto al alcalde Joseba Asiron (Bildu) para desvelar el futuro de la transformación de los Caídos.
REFORMA DE LA LEY
Si pasa la criba de gerencia, se procederá a la convocatoria del concurso. “Con unos requisitos mínimos para contar con el mayor número de participantes”, dijo Abaurrea. Y dos de esos requisitos son una resignificación del monumento de acuerdo con la Ley de Memoria Histórica y que el diseño contemple la urbanización del entorno para integrarlo a la plaza de la Libertad.
Se dará un plazo de tres meses para recibir las propuestas y un jurado -todavía por perfilar- escogerá las cinco mejores. Dicho jurado estaría integrado por el alcalde de Pamplona o el concejal en quién delegue, alguna de las personalidades invitadas a las jornadas de reflexión sobre los Caídos celebradas en marzo, un arquitecto de la Gerencia de Urbanismo, otro arquitecto de reputación no vinculado a la administración pública y un tercero del Colegio de Arquitectos Vasco Navarro junto a un representante del Gobierno de Navarra del área de memoria histórica.
Las cinco ideas elegidas pasarían una fase de exposición pública, en la que los redactores del diseño explicarán a la ciudadanía su propuesta, en una o varias sesiones. Y los asistentes podrán en ese momento aportar sugerencias, así como el jurado. Los autores tendrán la obligación de integrarlas al anteproyecto, para cuya realización recibirán una ayuda de 25.000 euros. La presentación de estas nuevas ideas con el añadido de la aportación vecinal y técnica se espera para abril.
Paralelamente, el equipo de gobierno estudia acudir al Parlamento de Navarra para que tramite una reforma legal de manera que sea el Ayuntamiento de Pamplona el que tenga la última palabra en los monumentos recogidos en su Plan Municipal. “No se trata de un proceso de descatalogación, sino de un proceso con una vertiente emotiva donde la ciudadanía debe tener la última palabra. De hecho, los colectivos sociales de memoria histórica a los que se les ha presentado ya este procedimiento mostraron su preocupación porque se respetara lo que se decidiera en esta participación popular”, añadió Joxe Abaurrea, que reconoció que para impulsar este cambio de ley habrá que abordarlo también a nivel jurídico con los servicios técnicos municipales.
Además, también se avanzó, que la transformación del monumento permitirá la expropiación de la cripta, de la que el Arzobispado tiene el usufructo desde 1967 cuando cedió el edificio de Los Caídos al Ayuntamiento. “En caso de un interés general cabe hacerlo. Y si vamos con la ley estaremos más amparados”, añadió el edil de Urbanismo.
- Cambio de nombre. En abril de 2016, la plaza que presidía el monumento, la de Conde Rodezno, pasa a denominarse de la Libertad
- Exhumación en la cripta. Entre octubre y noviembre de 2016, se exhuman los restos de los generales Mola y Sanjurjo junto a otros siete navarros muertos en el frente nacional. Una sentencia reciente dice que esa medida es nula dando la razón a la familia de Sanjurjo. El Ayuntamiento la ha recurrido.
- Jornadas de reflexión. En marzo de este año, el fin de semana del 10 y 11, el Ayuntamiento convoca a expertos urbanistas y arquitectos para reflexionar sobre el futuro del monumento, además de organizar visitas guiadas por el edificio. Los grupos municipales se posicionan: UPN se muestra contrario al derribo, I-E pide la demolición, Geroa Bai y Bildu abogan por un concurso de ideas y Aranzadi y PSN dicen que en sus bases hay posturas enfrentadas.