El gancho de los belenes en Pamplona
Los belenes se han ideado para contemplarse sin reloj. Admirando cada detalle. Las gallinas que se mueven, la Virgen María embarazada, Venecia, las olas del mar. Cientos de personas han pasado estos días por Baluarte.


Actualizado el 19/12/2017 a las 13:36
Tras las huellas de una cronología. Y siempre de manera espontánea. Como si de un recorrido predeterminado se tratara, la inmensa mayoría de las cientos de personas que ya han visitado la exposición ‘Los belenes en Baluarte’ en su primera jornada de puertas abiertas al público y ayer en la segunda siguen un idéntico patrón.
Tras cruzar el umbral de entrada, los visitantes se dirigen hacia la tarima, esa que en forma de ‘L’ dibuja el camino a seguir por la quincena de belenes que se enmarcan dentro de las ‘ventanas’. Uno a uno, los presentes se detienen enfrente de cada obra, miran, observan y comentan los detalles con quien tienen cerca. O incluso consigo mismos.
“¡Qué curioso!”, se escucha decir a más de uno. Calles empedradas, caminos que se pierden de vista, perspectivas perfectas, el mar de fondo, la Virgen María embarazada, el noviazgo de San José... todas las particularidades que sus creadores han querido plasmar en la que ya es la LXV edición desde sus inicios.Tanta es la atracción que suscita esta cita casi imprescindible en la agenda de Navarra que el primer día en dos horas sumó un centenar de personas.
Ayer, festivo, las cifras se multiplicaron. Fueron cientos de personas. Muchos de ellos no quisieron irse sin antes inmortalizar el momento con una fotografía. Algo totalmente permitido.
El presidente de la Asociación de Belenistas se mostraba confiado en el éxito de estos primeros días y en que al final del puente las visitas se multipliquen. El año pasado la campaña de los belenes contabilizó 31.000 visitas (público: 2 euros; de 7 a 14 años, 1 euro; y menores, gratis), cifra que esperan alcanzar, si no superar.