Lotería
Una administración de lotería encuentra en un bar sus placas históricas robadas en 1997
Ana Cañamares y Elena Carlos son loteras en Pamplona. Y desde hace una semana su sonrisa brilla más. 20 años después han recuperado una de las placas que identifican su administración


Actualizado el 02/12/2017 a las 11:29
Apenas caben tres clientes en la administración de lotería número 1 de la calle Mayor, conocida como San Fermín. Es un pequeño negocio que para quienes no hayan transitado cerca pueda pasar desapercibido pero que, en su interior, alberga una de las historias más curiosas del Casco Antiguo de Pamplona.
Todo comenzó hace treinta años, tres décadas en las que no se esperaban llegar hasta estas páginas. Corría el año 1985 cuando abrieron las puertas de este negocio. Fue pasando el tiempo y en 1997 decidieron colocar dos placas en la fachada. Los distintivos eran idénticos: cuadrados, con fondo blanco y en letra azul se podía leer ‘Lotería nº 1, administración’, además de la imagen del santo. “Es nuestro logotipo. De hecho, todos los décimos que vendemos llevan acuñado este mismo dibujo por la parte trasera”, explica Ana Cañamares García, una de las dos mujeres que regentan la lotería junto con su socia y amiga, Elena Carlos Goñi.
Una noche, sin explicaciones y en lo que pareció ser una gamberrada de las que se hacen con dos copas de más, las placas desaparecieron. “Nos llevamos disgusto”, rememora Cañamares. Al no poder encontrar a quienes se las llevaron, no tuvieron más remedio que darlas por perdidas y seguir adelante. El tiempo fue pasando y, a pesar de ser su símbolo, no se plantearon colocar otras nuevas. “No sé por qué motivo, la verdad”, se cuestionan. Todo siguió su curso hasta hace una semana. Noviembre de 2017.
COLGADA DE LA PARED
Uno de los clientes de la administración avisó de que había visto un cartel similar al dibujo que aparecía detrás de los décimos. “Nos comentó que era una placa blanca, con letras azules... Nos pusimos casi nerviosas. Podía ser una de las que nos habían robado”, indica Cañamares. Sin perder tiempo, se pusieron en contacto con el dueño del local (prefieren no dar a conocer la identidad ni la ubicación, salvo que se encuentra en Pamplona). “Fuimos a verlo, le explicamos quiénes éramos, lo que había pasado y que nos gustaría recuperar la placa. Al fin y al cabo, es parte de nuestra historia”, entienden.
Desde el local, donde tenían el cartel colgado de una de sus paredes interiores, como si de un cuadro se tratara, no tuvieron inconveniente en devolverles el letrero. “Nos dijo que había sido un regalo de alguien, que no sabían que había sido robado ni de dónde había salido; y que por supuesto nos lo devolvía. Sabía que nos hacía mucha ilusión y eso era prioritario. Todo en muy buen trato, tanto él como nosotras”, insisten desde la administración de la calle Mayor, donde también agradecen al cliente su colaboración. “No le hemos visto aún pero se lo tenemos que contar. Quizá nos vea en el periódico”, bromea Cañamares.
Ahora, con el “jaleo” del sorteo de la Lotería (22 diciembre) y la llegada de las Navidades, mantienen la placa a cobijo. “En cuanto pasen estas fechas, la volveremos a colgar. Será bonito”, coinciden. Mientras, la segunda placa, idéntica, continúa perdida por algún lugar de nuestro país. Quizá Jaca o Madrid, donde dicen haberlas visto en locales como el que aguardaba, paciente, la placa que, por Navidad, ya ha vuelto a casa.