Zona roja en Pío XII
El cuatripartito da por concluido el “proceso informativo” abierto sobre Pío XII
Los usuarios de la bici plantearon los problemas de visibilidad que van a tener en las intersecciones


Actualizado el 24/11/2017 a las 08:29
El Ayuntamiento de Pamplona dio este jueves por terminado el “proceso informativo y de consultas” que abrió el pasado 17 de octubre para explicar el proyecto de reurbanización de la avenida Pío XII. Y lo hizo con dos nuevas reuniones. A la primera, a la que estaban citados representantes de grupos y colectivos afectados, acudió una veintena de personas. La segunda, celebrada hora y media después, era una sesión abierta a la ciudadanía a la que concurrieron unas 40 personas, aunque la mayoría de ellas habían participado también en la anterior.
La diferencia más notable entre una y otra reunión estuvo la mesa que la presidió. Los técnicos municipales en la primera, y los técnicos y los concejales de quien depende el proyecto en la segunda: Joxe Abaurrea (Ciudad Habitable), Armando Cuenca (Ecología Urbana y Movilidad) e Itziar Gómez (Seguridad Ciudadana). Javier Arbuniés moderó ambos encuentros pero obvió hablar de proceso participativo y se refirió en todo momento al “proceso informativo y de consultas”.
En líneas generales tanto técnicos como ediles coincidieron en asegurar que la avenida Pío XII está sobredimensionada para el tráfico que soporta, y que la eliminación de un carril por cada sentido no tendrá tanta afección como parece. También se insistió en la idea de que no se trata únicamente de habilitar un carril bici, sino que la operación es más completa porque afecta al transporte urbano y porque y tendrá su continuidad en el futuro. Se aseguró que la nueva urbanización prevista para la avenida no supone ningún experimento, porque otras ciudades próximas ya hicieron cambios similares hace una década y Pamplona está retrasada en movilidad, y que lo más importante para el transporte urbano es que mejorará su competitividad con el coche. “Será igual de rápido ir en coche que en villavesa”, se dijo.
ZONAS ROJAS Y EXPOSICIÓN
Una de las principales novedades aportadas ayer a este expediente fue el anuncio de que algunas de las calles adyacentes a la avenida, en el tramo entre las calles Iturrama y Monasterio de Urdax, contarán con ‘bolsas’ de aparcamiento de zona roja, es decir, en las que todos pagan, incluidos los residentes. En la nota de prensa enviada por el consistorio se añadía que esta zona roja estará en vigor durante el horario comercial, en la reunión se apuntó además la posibilidad de que el máximo de tiempo permitido para aparcar se podría reducir de las dos horas actuales en este tipo de zonas, a media o una hora para propiciar la rotación.
De entre las dudas planteadas por los asistentes hubo una a la que Joxe Abaurrea no supo dar una respuesta clara. Le preguntó el abogado Alfredo Irujo si el proyecto, una vez definido, será sometido a un periodo de exposición pública, como suele ser habitual, para que los ciudadanos puedan plantear alegaciones que luego debe responder el Ayuntamiento.
-Esto va más allá, porque siempre hay tiempo para aportar ideas. Es un proceso que luego tendrá su tiempo de implantación y de percepción, contestó el concejal.
-¿Pero habrá una exposición pública con un plazo?
-Daremos a conocer el proyecto, pero está permanentemente abierto. Habrá plazo, concluyó.
Un vecino de la avenida preguntó también si hay datos actuales sobre accidentes en Pío XII, “porque estoy convencidísimo de que va a haber más, porque creo que aunque el peatón tiene preferencia sobre la bici, esto va a ir a peor. Me gustaría también saber cómo se va a evaluar la satisfacción del ciudadano y si se podrá echar marcha atrás si la gente está descontenta”. Itziar Gómez le contestó que ellos están comprometidos con la seguridad y que el aumento de accidentes era una percepción subjetiva. “Estamos convencidos de que si se reduce el tráfico, se reducirán los accidentes”.
LAS DUDAS CICLISTAS
Una de las principales desconfianzas planteadas este jueves por representantes de colectivos ciclistas se centró con los problemas de visibilidad en las intersecciones. Eneko Astigarraga planteó que al llegar a los cruces los ciclistas se encontrarán en muchas ocasiones con un autobús parado ante el paso de cebra, en la zona que tienen reservada para ellos (gatera), y que esa presencia les impedirá ver sí hay peatones cruzando en ese momento. Se contestó que este aspecto está en estudio en estos momentos.
Se volvió a hablar de las consecuencias que los cambios pueden tener en el tráfico de los vehículos de emergencia, principalmente porque por Pío XII circula entre el 25 y el 30 por ciento de ese tráfico.
El responsable de Urgencias Extrahospitalarias, Kiko Betelu, planteó 3 cuestiones: que no le gustaría que los cambios retrasen el tránsito de los vehículos de urgencias, que cualquier medida urbanística que haga reducir la gravedad de los accidentes es más importante que un retraso de unos minutos, y que en las emergencias, donde realmente hay prisa es cuando se va al lugar del accidente, porque una vez estabilizado el herido el traslado no requiere tanta rapidez.
Y hubo quejas. Las de vecinos y comerciantes que no están de acuerdo con los cambios, sobre todo porque no han tenido margen para modificar algo que consideran totalmente decidido y con unas “líneas rojas” que no se pueden sobrepasar, o quien cree que es ahora cuando van a empezar los problemas en Pío XII. Y las de los usuarios de la bicicleta como el propio Armando Cuenca, para quien el proyecto se queda corto con respecto a sus pretensiones, o Natxo, otro usuario que pidió al Ayuntamiento de Pamplona tome como ejemplo las medidas adoptadas, por ejemplo, en Pontevedra.
