Frente a la uniformidad, servicio en Carlos III

Las franquicias terminaron con mucho del pequeño comercio de este gran vial de casi un kilómetro. Y entre las que quedan, se critica la liberalización de las rebajas que estas grandes firmas pueden soportar frente a una economía de mes a mes

Frente a la uniformidad, servicio en Carlos III
AmpliarAmpliar
Frente a la uniformidad, servicio en Carlos IIIEduardo Buxens
Frente a la uniformidad, servicio en Carlos III

CerrarCerrar

Myriam Munárriz

Actualizado el 03/11/2017 a las 10:21

En el primer tramo de Carlos III hasta la plaza de Merindades, las franquicias copan los locales comerciales, salvo el pequeño centro comercial en el que Javier Ayesa Alducin, en su negocio de reparación al momento de zapatos Don Rápido, ha sido testigo del cambio de la gran artería del Ensanche. “Llevo aquí 36 años, a donde llegué desde Barañáin porque tenía claro que mi visión de una zapatería requería de un lugar céntrico”, recuerda este comerciante de 61 años. “En Barañáin empecé con 22 años dejando atrás mi profesión de delineante. Pero es que quería ser mi propio jefe”, dice riendo.

Frente a la uniformidad, servicio en Carlos III

 

Y decidió transformar el concepto de los establecimientos de reparación. “Estaban metidos muchos en portales, y aquí le di un aspecto nuevo, compré maquinaria y me traje la idea de Holanda de una arreglar al momento”, comenta sobre su llegada a un edificio entonces en obras. Y después vino la peatonalización. “Ha mejorado el comercio, otra cosa es que nuestro sector esté más parado porque la gente compra calzado barato que no quiere arreglar”. Y aunque a él no le perjudican las franquicias, reconoce que sí a otros sectores. “Y es una pena porque el comercio pequeño crea con sus clientes casi lazos familiares, ya seas zapatero o frutero, algo que no ocurre en las grandes superficies”.

“Atención personalizada, tanto es así que yo puedo estar una mañana entera con una clienta enseñándole cómo ponerse un pañuelo de 15 euros. También calidad y un género más escogido”, describe Silvia Patús Quel, con 17 años de andadura en su tienda de ropa y complementos In Seta. Para esta comerciante de 49 años el problema al que se enfrenta el pequeño comercio ya no es la crisis y ni tan siquiera las franquicias. “Hay gente que prefiere no uniformarse y ya hemos salido de la crisis. Nuestro problema ahora es la ley que liberó las rebajas. El Black Friday, por ejemplo, se carga la campaña de Navidad. Y no se puede estar todo el día con saldos. Nuestra economía a duras penas lo soporta y, además, creas en el cliente una imagen de que siempre todo está rebajado”.

Frente a la uniformidad, servicio en Carlos III

 

Una opinión compartida por Virginia Lacruz Villanueva, Cristina Taberna Senosiáin y Miriam Ibáñez de Borja, al frente de la contigua tienda de moda Dafne. “En nuestro caso las franquicias no son competencia porque nuestra clientela se nutre de personas que quieren algo más exclusivo, que buscan una atención personalizada y hasta nuestro asesoramiento sobre qué ponerse”. Y como Silvia, hablan de la liberalización de las rebajas. “No podemos competir con las franquicias y sus promociones que parecen arrastran al resto. Creamos una mentalidad low cost. Somos muchos los que pedimos regularizarlas”. Un tema que no afecta a José Javier Álvarez Martínez, de 56 años y propietario de Peluquería de Caballeros José, en el pequeño centro comercial. En su negocio no hay rebajas ni demasiadas franquicias. Además con 40 años de andadura -34 en la Estafeta- ya tiene sus clientes fijos. “Pero sí he visto como las grandes marcas han copado en el primer tramo todo los locales y el pequeño comercio ha desaparecido. Del textil, no queda ni rastro”, dice con tristeza.

Frente a la uniformidad, servicio en Carlos III

 

Carlos III (Mantes-la-Jolie, 1361 - Olite 1425)
 

 

Avenida, que no Gran Vía. Cuenta José J. Arazuri en su libro Pamplona. Calles y barrios. que el 1 de junio de 1923 se dio luz verde a la propuesta del concejal Francisco López Sanz de bautizar a una de las calles del Ensanche con el nombre del rey navarro Carlos III. El 14 de noviembre se quiso que la denominación incluyera Gran Vía de Carlos III. Y aunque no hubo ningún acuerdo posterior que anulara esta decisión, ni cuajó entre los pamploneses que le siguieron llamando avenida ni en la administración, que tampoco lo utilizó. Privilegio de la Unión. La propuesta de bautizar Carlos III a la principal calle del Ensanche obedecía a la celebración del V Centenario del Privilegio de la Unión, por el cual el monarca selló la paz entre los burgos de la ciudad y dio origen a la Pamplona actual. A diferencia del reinado belicoso de su padre, el suyo fue pacífico y fue quién ordenó construir el palacio de Olite.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora