Movilidad
El sector 11 estrecha las opciones de aparcar de los estudiantes de la UPNA que necesitan el coche
El sector 11 y la regulación en Milagrosa-Arrosadía aumentan la presión sobre los parking del campus. Los alumnos hablan de largos viajes en villavesa (“una hora”) como principal motivo para seguir usando el vehículo privado


Publicado el 03/11/2026 a las 19:00
Encontrar una plaza de aparcamiento en la Universidad Pública de Navarra no siempre resulta sencillo. La situación se complica a primera hora, cuando estudiantes, profesores y trabajadores coinciden en el campus de Arrosadía. Los estacionamientos gratuitos, que ya registran una elevada ocupación durante la jornada académica, afrontan ahora una presión añadida con la entrada en vigor del nuevo sector 11.
Su puesta en marcha, este mismo martes, incorpora 908 plazas al sistema de estacionamiento regulado de Pamplona en el entorno de Grupo Arrosadía, El Sadar, Navarra Arena y la zona sur de Azpilagaña. De ellas, 653 corresponden a la zona naranja y 255 a roja y verde. La medida llega, como guinda, apenas un mes después de que el consistorio extendiera el estacionamiento regulado a otro millar de plazas en Milagrosa-Arrosadía.
Con estas ampliaciones, las alternativas para aparcar gratis en las inmediaciones de la UPNA se han reducido, lo que 'empuja' a conductores ajenos al campus a buscar sitio en cualquiera de sus parking. A esta presión se suma la dependencia del vehículo privado por parte del alumnado. Muchos residen en pueblos, además de municipios y barrios alejados del campus. ¿El problema? Que para llegar a la universidad en transporte público necesitan de transbordos y largos tiempos de espera.
Para ellos, utilizar el coche no responde únicamente a una cuestión de comodidad, sino al tiempo que necesitan para ir a clase. "Para ser puntual tengo que salir de casa entre 45 minutos y una hora antes", dice Martín Zabalza, quien vive en la calle Ronda San Cristóbal, en Zizur Mayor. "Imagina cuando tengo clase a las ocho de la mañana...", añade el estudiante, que necesita coger dos villavesas, la 18 y 1.
ALTERNATIVAS
Una situación similar vive Laia Mendizábal, que se desplaza desde Sarriguren. "Cojo la villavesa en Reino de Navarra y hago transbordo en el centro", señala, dejando constancia de que calcula alrededor de hora de antelación. Las dificultades tampoco desaparecen al terminar la jornada. "Salgo del máster casi a las nueve de la noche, pero entre coger la primera villavesa, esperar y caminar hasta casa tardo como 50 minutos", afirma Ricardo, vecino de Buztintxuri; concretamente de la calle Martínez de Ubago.
Y es que la combinación de estos factores ayuda a explicar por qué parte del alumnado opta por el vehículo privado. El problema de esta alternativa se suma ahora en un obstáculo añadido: la reducción de las plazas gratuitas en las calles aledañas al campus. La implantación del sector 11, sumada a la regulación previa en Milagrosa-Arrosadía, desplaza ya a parte de la demanda hacia los aparcamientos sin coste de la universidad. "Nos sorprende que a las tres de la tarde, cuando normalmente hay cantidad de sitios, apenas encuentras", comentaban ayer dos trabajadores acerca de la dificultad para encontrar sitio incluso en horarios en los que habitualmente hay mayor disponibilidad.


Ante este escenario, la UPNA ya avisaba hace unos días de que estudia medidas para controlar el acceso al campus y dar prioridad a la comunidad universitaria. Entre las actuaciones previstas figura la instalación de barreras de control, que se colocará durante el primer trimestre de 2027.
No obstante, aunque esta medida permita regular el uso de plazas disponibles, no resolverá la presión para aparcar generada por los desplazamientos diarios de estudiantes y trabajadores. Así, mientras el transporte público no ofrezca conexiones más directas y tiempos de viaje competitivos, el coche seguirá siendo una opción habitual; además de hándicap para los vecinos.