Pamplona
Vuelve la Carpa Universitaria
Estudiantes de Navarra se reunían hoy con sus cuadrillas en el parque de la Media Luna antes de continuar la fiesta en el Club Deportivo Amaya
Actualizado el 30/10/2026 a las 18:41
Una vez más, el parque de la Media Luna ha sido este mediodía el punto de encuentro de cientos de estudiantes que acudían con muchas ganas y buen tiempo a la edición otoñal de la Carpa Universitaria. El recuerdo de las largas colas para las entradas y los precios de la reventa parecían ser hoy una preocupación secundaria, pero aún presente.
“No está muy bien organizado, la verdad. Nosotros tenemos entrada porque hacemos barra”, explicaban Sofía Muñoz Miranda, de 20 años, y Lucía Juanche Pastor, de 21, estudiantes de Medicina en la UPNA. La Carpa se divide en diferentes barras lideradas por alumnos que buscan recaudar el máximo dinero posible para fines propios dentro de sus carreras. Claro, añadían, “¿para qué sirve hacer barra si no están nuestros amigos y no vamos a poder servirles? Es un poco raro, pero bueno”.
“Yo tengo amigos que han pagado 100 euros para venir. Vamos, creo que no es normal, que deberían dar una por persona en la UPNA y, luego, guardar un número específico para todos los que estudian fuera. Es que tengo amigas que estudian aquí y ni siquiera han podido venir”, alegaba Natalia Morales Ochotorena, estudiante de Magisterio de 18 años.
Ese era el caso del vitoriano Aimar Muñoz Álvarez, de 18 también, que, pese a ser alumno de la UPNA —Ciencia de Datos—, se ha quedado sin entrada. “El día de la venta física tenía clase por la tarde y no pude asistir. Cuando ya fui a las cinco de la tarde, eso era un desmadre. No estoy dispuesto a pagar la reventa de 50 euros a los que, además, después le tienes que sumar el precio del almuerzo. Gastarme todo ese dinero no me parece justo”, contaba el joven desde la Media Luna. Aunque él no fuese a poder entrar al recinto del Club Deportivo Amaya, optó por acompañar a sus amigos en todo lo previo hasta coger a las ocho de la tarde el tren de vuelta a Vitoria.
Los afortunados que sí se hicieron con los pases, tampoco lo tuvieron fácil. “Hice cola desde las 10 hasta las 15.00 horas”, recordaba Morales. Mauricio Gutiérrez Bernal, de 19 años de Algeciras (Cádiz) y estudiante de Biotecnología en la UPNA, que estaba a su lado, asentía y confirmaba haber pasado por la misma vivencia. Sin embargo, mereció la pena. “En cuanto a la experiencia, no puedo hablar mucho porque en la Carpa te lo pasas tan bien y te emborrachas tanto que ni te acuerdas”, bromeaba el gaditano, que era la segunda vez que podía acudir a esta fiesta.
