Urbanismo

Las 1.200 viviendas que vecinos de Pamplona no quieren

En seis barrios de la ciudad la promoción de pisos ha provocado un movimiento vecinal en contra, la mayoría por construirse en torres de envergadura y suelo dotacional

A* Jesús Garzaron F* 2026_06_30 T* Protesta de vecinos de San Juan contra la torre que se pretende construir en el edificio dd Telefónica de la Avenida Bayona. Entrega de firmas al Defensor del Pueblo L* Calle Arrieta 12, Pamplona.Vecinos que llevaron las firmas al Defensor del Pueblo con pancartas de protesta en la sede JESÚS GARZARON
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.Vecinos de la avenida Bayona que llevaron las firmas al Defensor del Pueblo con pancartas de protesta en la sede©Jesús M Garzaron
A* Jesús Garzaron F* 2026_06_30 T* Protesta de vecinos de San Juan contra la torre que se pretende construir en el edificio dd Telefónica de la Avenida Bayona. Entrega de firmas al Defensor del Pueblo L* Calle Arrieta 12, Pamplona.Vecinos que llevaron las firmas al Defensor del Pueblo con pancartas de protesta en la sede JESÚS GARZARON

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Myriam Munárriz

Publicado el 25/10/2026 a las 05:00

El plan de vivienda asequible de Pamplona que en 2024 impulsó el equipo de gobierno de EH Bildu, Geroa Bai y Contigo Zurekin con el apoyo del PSN para habilitar en la capital navarra entre 1.200 y 1.600 VPO, VPT y alquiler social pasaba por facilitar promociones urbanas de pisos de precio libre en los que encajar estas otras protegidas. 

¿Cómo hacerlo en una ciudad sin apenas suelo disponible? Una fórmula ha sido recalificar terreno dotacional en residencial en Arrosadía (avenida de Cataluña); Echavacoiz norte (Remiro de Goñi); Mendillorri (plaza del Soto, aquí no se proyecta vivienda protegida) o Rochapea (paseo Anelier).

 Pero ha topado con movimientos vecinales en contra en estos cuatro barrios porque, a grosso modo, alegan que espacios destinados a zona verde o comercial albergarán torres de gran envergadura que romperán con la armonía de la zona. Además de reivindicar que restan espacios verdes.

ENCAJE DE BOLILLOS PARA VPO Y UN CIVIVOX
​En avenida Bayona 38 ( San Juan) las cinco alturas de la antigua Telefónica -en chaflán con Martín Azpilcueta- darán paso a un edificio de 16 plantas lo que ha provocado un fuerte reacción en contra del vecindario. En junio, la Junta de Gobierno Local aprobaba inicialmente el Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU) para dar luz verde a esta torre que alojará en sus tres primeras alturas el Civivox para San Juan y en las siguientes 56 viviendas, 16 de ellas de VPO. En el foro de barrio de marzo de este año, se escucharon por primera vez las quejas de los residentes. Y en julio, con 300 firmas, acudieron al Defensor del Pueblo en Navarra.
Los residentes critican que para justificar la torre colocan en sus tres primeros pisos el Civivox pero alegan que sus 1.600 metros cuadrados se quedan insuficientes; otros como el nuevo para el II Ensanche alcanza los 3.800 metros. Añaden, además, que su envergadura rompe con el techo de los edificios colindantes que oscilan entre las plantas bajas más cinco o seis y lo abrupto que supone como entrada a la calle comercial de Martín Azpilcueta. El final de obra se prevé entre 2029 y 2030.
En la plaza Maravillas Lamberto (Lezkairu) el movimiento en contra de la edificación en las parcelas, abanderado por la asociación de vecinos, no ha frenado las intenciones municipales. Aquí el tripartito cambió el plan parcial de 2010 para la zona en la que se contemplaba en una de las parcelas de la plaza de 19.600 metros cuadrados tres bloques de planta baja más cinco más ático para 256 viviendas libres. La sustitución de aquel diseño por un Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU) se presentó en octubre de 2024 con 50 VPO que suponía llegar hasta los 300 pisos. Y para albergar esta nueva remesa, se subía una altura, lo que para los vecinos era una densidad urbana enorme para una plaza que aspiraban se quedara como pulmón verde del barrio.
La presión vecinal, que se plasmó en 320 alegaciones en la exposición pública del PEAU tras su aprobación inicial en diciembre de 2024, hizo que en febrero de 2025 el Ayuntamiento echara marcha atrás en sumar altura y decidió dejar los bloques como preveía en plan de 2010; es decir planta baja, más cinco, más ático. Pero no renunció a las VPO por lo que cambió a residencial la catalogación de las primeras plantas destinada a oficinas. La asociación de vecinos ha replicado -sin éxito- que si se renuncia a que no alberguen usos terciarios que directamente se quite esa planta en las futuras edificaciones. Ahora mismo, las promotoras están tramitando las licencias de obra.
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Ni en Lezkairu ni en San Juan hubo que recurrir al cambio de uso de la parcela, pero tampoco aquí convence a los vecinos de la plaza Maravillas Lamberto ni de la avenida Bayona las soluciones planteadas que pasan de nuevo por edificios de altura o restar espacios terciarios destinados a oficinas para alojar las viviendas protegidas.

En total, son 1.200 (en concreto 1.208, de las que 522 son protegidas) las que se enfrentan a una fuerte réplica vecinal. La mayoría están en fase de elaboración de sus respectivos planes especiales, salvo en Lezkairu en el que ya se tramitan las licencias de obra. 

Una oposición de la que tampoco se libran las viviendas colaborativas diseñadas para personas de más de 65 años con espacios comunes, que se construyen ya en la Txantrea (Padre Adoáin, 25 pisos) o las que tienen la licencia concedida en Ermitagaña-Mendebaldea (paseo 25 de Noviembre, 42 alojamientos). Aquí la principal crítica es que se cede suelo público a cooperativas de iniciativa privada.

SUELO DOTACIONAL, MÁS ZONAS VERDES Y MENOS ALTURAS  
​En avenida de Cataluña (Arrosadía) un Plan Sectorial de Incidencia Supramunicipal (PSIS) de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) de 1990, y modificado hasta en seis ocasiones, impedía el desarrollo residencial en la zona. A finales de 2024, el Ayuntamiento de Pamplona anunció un acuerdo con el Ejecutivo foral y la UPNA para cambiar el PSIS de cara a que la capital navarra incorporara unos terrenos al sur de la avenida de Cataluña y la universidad, a su vez, otros de Pamplona. Acuerdo que se plasmó en un convenio en junio de 2025.
Esto permitía al Ayuntamiento hacerse con unas parcelas a caballo entre los barrios de Arrosadía-Milagrosa y Lezkairu para construir, se dijo entonces, 250 viviendas. Pero el 9 de marzo de este año se elevaba la cantidad a 400, la mitad protegidas. Para ello sería necesario levantar ocho torres de 12 alturas.
Casi de inmediato surgió el movimiento vecinal ‘No a las Torres de Arrosadía’ que aboga por recuperar el planteamiento de 2025, con la mitad de viviendas en edificios de ocho alturas combinadas con usos dotacionales que incluían equipamientos públicos en la plaza Xavier Mina, donde residen muchos de los afectados. “Y ahora se eliminan aparcamientos, incluido el disuasorio de Arrosadía, en una zona saturada”. Además de la barrera de hormigón que supondrán las torres. Han recogido más de 1.700 firmas.
Desde junio, cuentan con el apoyo de la Universidad Pública de Navarra, que emitió un comunicado en el que también criticaba la altura de las futuras edificaciones que se calcula comenzarán a ejecutarse en 2028. En su escrito indicaba que no se interpretó que el desarrollo podría suponer unas torres de envergadura -recordamos que la UPNA firmó el convenio- por lo que pide al Ayuntamiento reconsiderar el proyecto. De seguir adelante el actual, supondrá un impacto paisajístico y, además, separará el campus de la ciudad, alegan.
En mayo de 2026, el vecindario de Plaza del Soto (Mendillorri) conocía los planes de una promotora para impulsar uno o dos bloques de entre 84 y 90 pisos en una parcela dotacional de algo más de 4.000 metros cuadrados que se creía aún en manos de la cooperativa Mondragón para abrir allí un Eroski. Cuando en 1999 se entregaron las viviendas, así se les comentó a los nuevos residentes. El Ayuntamiento ratificó la catalogación dotacional el 18 de enero de 2008 en la aprobación del texto refundido del Plan Municipal de Pamplona. Se desconoce la fecha en la que el solar pasó a manos de la constructora que en una reunión informativa con los vecinos el día 22 del pasado mayo se les comunicó que se proyectaban bloques de baja más seis o más ocho y ático, que discurren en paralelo a los seis portales de baja más 4 con medio centenar de viviendas que dan a la calle Arnalt de Larrasoaña.
En algunos casos, con una distancia que apenas llega a los 13 metros. Y no sólo a ellos, argumentó el resto del vecindario, les quitará luz y vistas también a los que enmarcan la plaza junto a la carretera de Sarriguren. La única solución, esgrimieron, es paralizar el proyecto en una fase muy incipiente porque aún el Ayuntamiento no ha dado luz verde al cambio de uso de dotacional a residencial; o al menos, no ha transcendido la noticia. Mientras, los vecinos anunciaban la creación de una plataforma contraria a los inmuebles que no tendrán pisos de protección.
En cambio, en Remiro de Goñi (Echavacoiz norte) lo que no se plantea es ninguna vivienda libre, sino que las 100 previstas sean de alquiler sostenible. Una propuesta del tripartito que cuenta ya con la aprobación inicial del Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU).
Ambos inmuebles tendrán una altura de baja+5+ático y llevarán incorporado un aparcamiento subterráneo para 102 plazas. En las plantas bajas habrá locales y servicios para el barrio. Se prevé que en tres-cuatro años estén ya construidas. La propuesta topa con una enconada oposición del colectivo vecinal Echavacoiz Norte Verde-Ipar Etxabakoitz Berdea ENV-IEB , que se formó en febrero de 2026 tras presentarles el equipo de gobierno la iniciativa.
En marzo, había recogido mil firmas en contra y presentado 271 sugerencias a las oficinas municipales para modificar -o directamente parar- los dos inmuebles. “Hacen caso omiso de todas nuestras advertencias y aprueban el modelo de edificios más abusivo y lesivo para el barrio, que es el que tenían previsto desde el principio”, indicaron desde el colectivo. “Van a destruir el espacio de más calidad del bulevar y dejar encerradas todas las viviendas”.
La del paseo Anelier (Rochapea) ha sido la última oposición vecinal en conocerse. En este caso, se proyectan 252 viviendas -la mitad protegidas- en dos torres de nueve alturas más ático, junto al parque fluvial de la Runa, en el aparcamiento disuasorio. El Ayuntamiento trabaja en el PEAU y ya han comenzado las obras de urbanización para dar continuidad al paseo con una parte central peatonal que enmarcarán las dos futuras edificaciones.
En septiembre, el pleno dio el visto bueno por unanimidad al convenio entre el Ayuntamiento y la promotora (Urban Domus Queiles), a la que se adjudicaron los terrenos en una subasta por 6,6 millones de euros. Vecinos contrarios al plan, que ya han buzoneado carteles por los portales para visibilizar su oposición, consideran que las dos torres romperán un paisaje urbano armónico en el que los edificios de Anelier van descendiendo de altura conforme se acercan al río. El bloque más cerca a las futuras edificaciones es de planta baja+7.
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