HistorIA
Pamplona y el 'periodismo' de sucesos en el siglo XVII: política, fiestas, religión y personajes navarros
La capital navarra contabilizó 35 textos impresos en el Siglo de Oro con temáticas especialmente locales


Publicado el 22/10/2026 a las 05:00
Pamplona contaba en el siglo XVII con tres imprentas en activo. El periodismo no existía tal y como lo conocemos hoy, pero sí cierta forma de narración escrita de algunos hechos relevantes para el reino, que recorrían las calles de la ciudad y que generaban expectación entre la población pamplonesa.
Gutenberg alumbró la imprenta en 1440; en 1605 aparece en Estrasburgo el considerado primer periódico de la historia, Relation, y en Madrid comienza a publicarse en 1661 la Gaceta de Madrid, que se publicó hasta 1936, cuando cambió de nombre para llamarse Boletín Oficial de la República y después, el actual Boletín Oficial del Estado (BOE).
El historiador Javier Ruiz Astiz dedicó su tesis doctoral (la segunda, por la Universidad Complutense de Madrid) a 'El libro y la imprenta en Navarra en el siglo XVII'. En un artículo publicado en el anuario de Historia de la Universidad de Navarra recoge las 'Relaciones de sucesos impresas en Pamplona en el siglo XVII: esbozo de un repertorio bibliográfico'.
En el artículo muestra cómo las "imprentas de Pamplona no estuvieron al margen del negocio editorial, por lo que las relaciones de sucesos también fueron editadas para relatar determinados acontecimientos". Hay que pensar en una ciudad con un índice muy bajo de alfabetización, pese a que Pamplona contaba con una escuela por cada uno de los tres burgos históricos (Navarrería, San Nicolás y San Cernin). La escolarización estaba reservada a las clases más adineradas.


AL AMPARO INSTITUCIONAL
No obstante, el siglo XVII, Siglo de las Luces, fue un momento de esplendor en la industria editorial del viejo reino desde su asentamiento en Pamplona en 1563. Como explica Ruiz Astiz, la producción editorial se realizaba al amparo de las instituciones locales, ya fuese el Consejo Real o el Ayuntamiento de Pamplona. No existía por tanto un mercado libre para los impresores. Siempre era bajo la tutela institucional.
¿Y qué se leía? Pues básicamente todo aquello que se imprimía, que no era demasiado. "Como no podía ser de otro modo, en las imprentas pamplonesas también tuvieron cabida las relaciones de sucesos", explica Ruiz Astiz, que contabiliza 35 impresos durante todo el siglo XVII. "Lo que se edita en tierras navarras —continúa el historiador—, mayoritariamente, son relaciones de temática local, dado el mayor interés que podían despertar en sus lectores".
De las 35 'relaciones' que se publican en todo el siglo XVII, Ruiz Astiz contabiliza que un 31% narran "acontecimientos político-militares"; otro 31% se dedicaba a las fiestas, donde se incluyen las exequias fúnebres y un 17% centrado en "sucesos de índole religiosa". Apenas un 8,5% se dedicó a viajes y descubrimientos. Como ocurre en la prensa local desde hace décadas —'Diario de Navarra' se fundó en 1903—, los asuntos que más expectación creaban eran los que tenían por protagonistas a personajes navarros.