Fiestas
El secreto más dulce de San Fermín Txikito cuelga de su mano derecha y se elabora en Pamplona
Justo a la salida de la imagen del Santo de su basílica un dantzari le coloca en su mano derecha un dulce con forma de lazo que se elabora en un establecimiento de Pamplona. Ahí permanece un año, hasta la siguiente procesión


Actualizado el 27/09/2026 a las 19:12
Mientras los gigantes, los bailes de los dantzaris y la música llenan las calles del Casco Viejo durante San Fermín Txikito, hay un detalle que no pasa desapercibido. La imagen del Santo luce cada año en su mano derecha un pequeño dulce tradicional y típico de la Cuenca de Pamplona. Se llama piporropil. Se trata de una pasta con forma de lazo que se ha convertido en una de las señas de identidad más curiosas de esta celebración.
La historia de este dulce se remonta a generaciones atrás. El nombre procede de la unión del término latino piper y el vasco opil, es decir, "torta de especias". Durante décadas fue muy popular en las fiestas de los barrios de Pamplona y de numerosos pueblos de la Cuenca, aunque con el paso del tiempo fue desapareciendo de las mesas navarras hasta convertirse en una auténtica rareza gastronómica.
Sin embargo, el piporropil ha encontrado un aliado en San Fermín de Aldapa. Cada septiembre vuelve a acompañar al Santo durante la procesión. Un dantzari se lo coloca nada más salir de la basílica. Mientras la imagen avanza entre aplausos y vítores, el dulce pasea con él como un guiño a las tradiciones más populares y menos conocidas de Pamplona. Según uno de los porteadores, Manu Gurecelain Juarros, el piporropil del año pasado justo se quitó este domingo 27 de septiembre de la figura de San Fermín Txikito minutos antes de iniciar la misa de este año.
Detrás de esta pequeña pieza repostera está la histórica Casa Donezar, uno de los establecimientos más emblemáticos del Casco Antiguo.
Según cuenta la confitería se trata de una pasta típica elaborada principalmente con harina, azúcar moreno, canela y huevos, y decorada con pequeños anises de colores en el nudo. La firma cuenta con su tienda en la calle Zapatería de Pamplona. Desde allí salen cada año los dulces que recuerdan una costumbre que estuvo a punto de desaparecer.