Sucesos
Vecina de la terraza que se hundió en Berriozar: "He visto cómo engullía todo"
No hubo heridos en el suceso, ya que no había personas en la vivienda de la terraza ni en el almacén inferior, donde se cayó parte de la cubierta


Publicado el 26/09/2026 a las 21:05
Ainhoa Arteta Denia, de 49 años, dormía ayer en su domicilio de Berriozar cuando “un estruendo tremendo” la despertó a las ocho y media. Fue a la cocina, pensando que sus perros habían tirado algo, pero el impacto había sido demasiado grande, por lo que se asomó al balcón. Entonces vio cómo la terraza del primer piso se hundía de golpe sobre la nave inferior. “He visto cómo se engullía todo, ha sido horrible, horrible. Luego ha empezado a salir todo el polvo para arriba y he llamado a la policía”. No hubo heridos, ya que en ninguna de las dos estancias afectadas había gente.
El derrumbe se produjo en el número 56 de la Avenida de Guipúzcoa, en la parte trasera del inmueble, con cuatro alturas, y que no fue necesario desalojar. En el edificio llevan dos meses con obras para colocar un ascensor en el espacio de las escaleras, que pasarán a ubicarse en el exterior de la parte trasera en forma de espiral. Para ello, se habían derribado dos muros de la terraza, por lo que algunos vecinos apuntaban a las obras como posible causa del suceso. La investigación -intervinieron Policía Municipal y Guardia Civil- será la que lo determine.
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En el piso de la terraza no vive nadie. Tras el derrumbe, se vivieron momentos de incertidumbre. “Era una sensación impotencia. ¿Qué hago?, ¿me voy, no me voy?, ¿se va a caer el edificio? Tengo dos hijas y ha sido de película de terror”, expresaba Arteta. Al lugar también se movilizó una ambulancia en prevención y bomberos. También un técnico municipal, que apuntó que no había riesgo de derrumbe en el resto del edificio. Los vecinos temen ahora que el suceso retrase las obras y que se alarguen los boquetes que tienen abiertos al exterior en los rellanos, justo con la proximidad del frío y las lluvias.
La terraza cayó sobre un local de 100 m2 con abundante material y también afectó al almacén trasero. “Menos mal que no estábamos, porque nos cae todo encima”, contaba ayer el propietario, al que avisó una vecina: “Me ha llamado y me ha dicho: ‘Ven corriendo que se ha caído la terraza”. Después de unas horas intensas, tenía palabras de agradecimiento para el alcalde y el concejal que se habían desplazado al lugar, y también para la policía local. “Ha sido un trato muy humano”.