Celebración
El Privilegio desfila por Pamplona
El calor no frenó las celebraciones, marcada por una gran afluencia turística y local. La conmemoración se cerró con un desfile poblado de personajes del clero, la nobleza y el campesinado de la Edad Media

Publicado el 07/09/2026 a las 05:00
Pamplona continuó este domingo 6 de septiembre con la conmemoración del Privilegio de la Unión de 1423 que supuso la fusión de los burgos de Navarrería, San Nicolás y San Cernin bajo el reinado de Carlos III el Noble. Desde la iglesia de San Lorenzo hasta la catedral, las calles se colmaron de comercios medievales, estandartes y curiosos. Queseros, tallistas, apicultores, joyeros... y otros puestos menos inmersivos como vendedores de bolsos o pendientes ofrecieron a los transeúntes sus productos.
El acto principal fue el desfile. A las 18 horas, los interesados se congregaron en la entrada del Palacio del Condestable para ver salir la comitiva, formada por la Corporación municipal en Cuerpo de Ciudad como lo hacían en la Edad Media. Escoltada por un dragón, les acompañaban campesinos, peregrinos, monjes, sacerdotes, cortesanos, caballeros y por supuesto nobles, obispo y el Rey. El grupo desfiló hasta la catedral recorriendo las calles del Casco Antiguo.
Lucía y Paula, jóvenes pamplonesas, comentaron que venían aquí desde pequeñas por la música y los pasatiempos, pero ahora les llama más la atención el ambiente y los puestos. “Es la fiesta de todos”, expresó Lucía. Javier y Begoña, vecinos de Pamplona, piensan que la fiesta solo ha cambiado para bien. “La veo igual, pero cada vez viene más gente. Quizá, el buen tiempo haya ayudado”, compartió Begoña. La pareja vino a ver a su hijo, que, normalmente, llevaba el dragón. Pero se vistió de caballero.
En el Rincón de la Aduana, la comitiva descansó para celebrar un combate coreografiado por dos de sus caballeros que terminó con ambos en el suelo y el público aplaudiendo. Además, cortesanos y cortesanas bailaron danzas folclóricas al son de las gaitas.
Un caballero pamplonés de la Orden de Jara, que se afilió a la orden en 2005, con apenas 19 años, aseguraba que la festividad había cambiado, pues había más puestos, grupos y organización. “Antes todo era más rudimentario. Ahora, que cada vez es más reconocido año a año, se suma más gente, sobre todo jóvenes. Hay un reemplazo generacional”, compartió. Sin embargo, comentaba que los tenderos no contaban con la misma suerte, y no encontraban sucesores que quisieran continuar la tradición.
Tras el parón en el Rincón de la Aduana, el grupo continuó por el trayecto planeado hasta llegar a la catedral.
Mientras la comitiva continuaba su recorrido, Aurora Beltrán, fundadora de los grupos Belladona y Tahúres Zurdos, dio un concierto en la Plaza del Castillo. Después, se sumaron a la fiesta Maruxak, colectivo musical y artístico surgido en Mendillorri y, a las 20 horas, cerraron los conciertos la banda Geminiss, pseudónimo de la letrista y compositora Olaia Bloom.