Calentamiento global
Dos barrios del norte son los más calurosos de Pamplona, que registra máximos históricos de temperatura
Aumentan la temperatura media, las máximas y las mínimas, y se acumulan 21 noches que no bajaron de los 20°


Publicado el 03/09/2026 a las 05:00
Dos barrios del norte de Pamplona, Buztintxuri y Rochapea, son los más calurosos de la capital navarra. Así lo confirmó este miércoles Zuhaitz Areitio Larrañaga, coordinador de Energía y Clima del Ayuntamiento de Pamplona, durante la presentación del Pacto de Ciudad por el Clima, un proyecto municipal para combatir los efectos de un cambio climático que ha dejado de ser una amenaza. “Ya está aquí”, introdujo Areitio al principio de su intervención.
No facilitó datos de las diferencias de temperatura entre barrios. Pero sí un plano por colores del calor que se registra en el suelo de Pamplona. Los barrios del norte aparecen en rojo. “Buztintxuri y Rochapea son los más calurosos. Dos barrios que necesitan inversiones”, apostilló Areitio. La capital navarra se calienta a un ritmo desconocido hasta el momento.
“Estamos ante el verano más cálido, más tórrido que se ha registrado en Iruña, al menos desde que hay registros. Un verano duro que nos ha puesto a todas y todos ante el espejo de la emergencia climática, que yo creo que es ya una nueva era”, declaró el alcalde de Pamplona en la presentación de un Pacto que, desde el consenso con grupos políticos y sociedad civil, planteará “planes y actuaciones concretas para acelerar la adecuación de la infraestructura urbana a la nueva realidad climatológica”.
MÁS CALOR Y NOCHES TROPICALES
Los datos de este 2026 demuestran que el cambio climático se acelera. El pasado julio se alcanzaron 4,55° por encima de la media histórica de Pamplona. Todos los meses de este 2026 sobrepasaron la media. Junio, superó en 4,91° la tendencia histórica; abril, en 4,57° y febrero en 2,76°. Estos aumentos tienen su correlación con las máximas y las mínimas. Julio registró máximas de 5,98° sobre la media histórica; junio, 5,72° por encima de la media; abril, 6,32° y agosto, 4,72° más.
En lo que respecta a las mínimas, también todos los meses han registrado máximos históricos. Las mínimas más calurosas se dieron en el mes de julio, con 4,35° por encima de la media histórica; junio, con 4,17° por encima de la media; agosto, con 3,87°; abril, con 3,59° y febrero, con 3,21°.
Otro dato alarmante e infrecuente en Pamplona son las noches tropicales, es decir, cuando el termómetro no baja de los 20° en las horas nocturnas. Si en 2025 se registraron 6 noches por encima de esos 20°, en este 2026, ya son 21, más del triple del año pasado. 1985 fue el último año desde que hay registros sin noches tropicales. Después de este 2026, con el mayor número de noches por encima de los 20° y con el verano aún sin terminar, el segundo año con más noches tropicales fue 2022, con 18. Le siguen 2023, con 14 y 2003, con 12.
El incremento de las temperaturas repercute también en la falta de precipitaciones. En los ocho primeros meses del año se han acumulado en Pamplona 478,6 litros por metro cuadrado, con una desviación de 38,2 litros por metro cuadrado menos que la media histórica, es decir, un 7,4% menos. En cinco de los ocho meses de este año, en marzo, abril, junio, julio y agosto, ha llovido menos y se ha acumulado menos precipitación que en la serie histórica mensual.
UN PACTO, SEIS COMPROMISOS
El Pacto de Ciudad por el Clima se presentará los próximos días a los grupos municipales. Según la información que aportó ayer el alcalde Asiron, la propuesta se basa en la asunción de seis compromisos centrales. En primer lugar, un compromiso con la ciudadanía “para que la salud de las personas sea el mayor objetivo de las políticas públicas de este Ayuntamiento”. En segundo, que sea la ciudad la que se comprometa “en todos los ámbitos” a luchar contra el cambio climático.
En tercer lugar, el compromiso pasa por mejorar las condiciones y herramientas para que Pamplona pueda enfrentarse a los “riesgos climáticos y a los episodios extremos”. En quinto, se pide priorizar la búsqueda de financiación adecuada para las actuaciones previstas y, por último, se reclama intensificar la cooperación y coordinación con otras administraciones y entidades sociales y económicas.
Todo ello, desde un punto de partida para Pamplona que el equipo de Asiron considera en “la vanguardia”, con medidas como la instalación de placas solares en edificios públicos, las comunidades energéticas, las zonas de drenaje sostenible, entre otras, y que suman una inversión de 45,2 millones.