Pamplona
Caos y falta de información en la Milagrosa por los cambios de sentido en dos calles del barrio
El Ayuntamiento de Pamplona modifica el sentido de dos calles del barrio, Guelbenzu y Manuel de Falla, y crea una zona de acceso regulado


Publicado el 02/09/2026 a las 05:00
Desconcierto, confusión y una indignación manifiesta ante la falta de información al vecindario por parte del Ayuntamiento de Pamplona. La Zona de Acceso Controlado (ZAC) del barrio de la Milagrosa, que este martes puso en marcha el equipo de Asiron, pilló a buena parte de los residentes desprevenidos. Los cambios de señalización estaban a media mañana sin concluir y los vecinos carecían de lo detalles de unas modificaciones que ayer entraron en vigor: dos calles cambian el sentido del tráfico -Manuel de Falla y Juan María Guelbenzu- y se limita a 30 minutos, con pago previo vía la aplicación Telpark, el acceso a vehículos a los tramos entre Manuel de Falla y la travesía Guelbenzu, y entre las calles Cidacose Irati, con salida por Urederra. Las sanciones, que se impondrán con cámaras en la calle, serán automáticas y comenzarán en octubre.
“El jueves y el viernes vimos movimiento. Empezaron a retirar señales, así que llamamos a Policía Municipal para saber qué se iba a hacer y cuándo. Nos dijeron que comenzaba el 1 de septiembre y que los cambios eran inamovibles. Hoy ha llamado mucha gente que no entendía los cambios. Desde Seguridad Ciudadana nos han dicho que dejemos de llamar. No nos han informado ni escuchado”. Así se quejaba este martes Amaya Alonso, presidenta de la Asociación de Vecinos de La Milagrosa/Arrosadia, desde la calle Manuel de Falla.
Lo cierto es que ayer, los coches tenían que asumir unos cambios que no se correspondían con las señales verticales ni con unos semáforos que por la mañana todavía se estaban instalando. Un coche de Policía Municipal impedía ayer el paso desde la calle Julián Gayarre a Guelbenzu, en cuya intersección se instalaban los nuevos semáforos y se pintaba el suelo con la nueva señalización. El desconcierto era general. “¿No puedo entrar por aquí?”, preguntaba un conductor. “No -contestaba el agente-. Ahora tiene que entrar por Bodegas Leyre”.
1 Zona de acceso controlado (ZAC). Se establece en la calle Manuel de Falla, en el tramo en tre la travesía Guelbenzu y la calle Guelbenzu (junto al antiguo cine). Se controla el acceso por cámara entre ambos tramos. La ZAC afecta también a las calles Cidacos e Irati, con salida por la calle Río Urederra.
2 Dos calles cambian el sentido de la circulación. Se trata de las calles Manuel de Falla y Guelbenzu. Los cambios en la señalización, pese a que ayer entraron en vigor los cambios, no han concluido. Se están instalando nuevos semáforos, cámaras de control a la ZAC y señalización vertical y horizontal.
3 ¿Quién puede entrar la ZAC? Podrán acceder propietarios de garajes (los administradores tienen que enviar al ayuntamiento las matrículas de todos los usuarios), servicios esenciales, basuras y emergencias. Se permite estacionar media hora, mediante el pago autorizado por la aplicación Telpark, y siempre y cuando el vehículo disponga de seguro en vigor, ITV y una masa máxima de 5.500 kg.
Un operario que trabajaba en el repintado de las calles confirmaba la confusión que ayer reinaba entre los vecinos del barrio. “No dejan de preguntarnos sobre unos cambios que los vecinos desconocen: cuándo empiezan, cuánto van a durar... Y creo que los cambios mejoran la movilidad del barrio. Antes había una única salida a la avenida de Zaragoza, pero falta información”, corroboraba.
CUELLO DE BOTELLA
“Ahora no podemos entrar desde la avenida de Zaragoza”, se quejaban dos vecinos, un hombre y una mujer. Él acompaña a una persona en silla de ruedas. Viven en la calle Manuel de Falla. “Ahora tenemos que ir hasta el antiguo cine Guelbenzu y de ahí, a la calle Julián Gayarre, donde yo creo que se va a crear un cuello de botella”, expresaba él.
El Ayuntamiento de Pamplona, en una nota enviada este lunes, asegura que los cambios en el sentido de la circulación pretenden “facilitar las salidas hacia el centro y el sur de la ciudad”. “En el barrio nadie coge el coche para ir al centro. Lo primero, porque es imposible aparcar allí. Y lo segundo, porque estamos a siete minutos del Casco Viejo. Aquí se coge el coche para ir a trabajar, para llevar a los críos al colegio o para hacer recados”, explicaba Amaya Alonso, la presidenta de una asociación vecinal que se considera ignorada por el consistorio. Sus peticiones sobre el tráfico han sido desoídas, según la propia Alonso, después de haber mantenido encuentros con representantes municipales.
Desde la travesía Juan de Guelbenzu, Félix, propietario del taller Hermanos Ayarra, se mostraba escéptico con los cambios. “Aunque a nosotros, como taller, no nos afecta mucho, hay que ver si se forma mucho pelotón en la calle Guelbenzu. Cuando cogí el taller los coches iban en la otra dirección. Después lo cambiaron y ahora vuelven a hacerlo. Y luego están las 1.000 plazas que han quitado de aparcamiento gratuito”, consideraba.
De momento, el consistorio da un periodo de gracia de un mes. En octubre comenzarán las sanciones y las nuevas zonas naranjas y azul del barrio.