Sucesos
El "héroe sin capa" que ha trepado a un balcón para apagar un fuego en Noáin: "La policía había llamado al hombre, pero no respondieron y no lo pensé"
En el piso afectado reside Vítor, un octogenario que ya estaba acostado cuando se produjo el suceso


Publicado el 27/08/2026 a las 16:52
Cuando el impacto producido por el accidentado cohete que abrió las fiestas de Noain este miércoles empezaba a diluirse y el programa habitual iba descontando actos, un incendio por una chispa que saltó del toro de fuego, volvió a poner el foco en la capital del Valle de Elorz.
Las imágenes captadas por asistentes y compartidas en redes sociales mostraron a una persona que no dudó en trepar al balcón de un primer piso donde ardía un cojín dejado en una silla de plástico. La lanzó a la calle entre vítores de las personas presentes en la plaza y acabó con el peligro que se cernía.
Rubén De la Villa Francisco, de 40 años, y vecino de Noáin, es el protagonista de la escena. “Se oía que no había nadie en casa y daba miedo que el fuego se extendiera por el toldo o a la carpintería y subí. Quizá no hubiera pasado nada, pero…”, quitaba importancia a su papel.
De la Villa asistía junto a sus hijos de corta edad al toro de fuego. Se celebra frente al edificio en el que vivió de niño y en el que todavía residen sus padres. Subió al balcón apoyándose en el vallado instalado para las vacas. “Mido 1,87 y el balcón podía estar a cuatro metros, así que pensé que no tendría problemas. Y así fue. La policía, que estaba por la zona por el toro de fuego y los fuegos artificiales, había llamado al hombre, pero no respondieron y no lo pensé. Tampoco tenía claro qué hacer, así que agarré la silla por una pata y la lancé a la calle”.
En el piso afectado reside Vítor, un octogenario que ya estaba acostado cuando se produjo el suceso. “No quería que se asustase así que le dije que era Rubén, el del cuarto, y abrió la puerta y pude salir. Bajar por el balcón podía ser más peligroso”, continúa el relato.
No tiene claro el “héroe sin capa”, como le han bautizado, si su antiguo vecino se enteró bien de lo que había ocurrido en su vivienda. Sí celebraba que a la mañana siguiente le hubieran visto en la otra silla. Sentado a la fresca en el balcón al que trepó y que han visto miles de personas a través de las redes sociales en el inicio más accidentado que se recuerda en las fiestas de Noain.
“Lo importante es que los heridos se van a recuperar y que no pasó más. Por la mañana nos explotó cerca un cohete y por la noche esto” apostillaba este vecino Navia en Burgos y cuya familia se asentó en Noáin hace 37 años. Una de sus tías, Margarita Francisco, preside el club de jubilados y fue la encargada de abrir las fiestas prendiendo la mecha del primer cohete.