Pamplona

Seminario, el otro pasadizo decimonónico del Casco Viejo 

Coetáneo de la Jacoba, el pasaje dedicado a Francisco Seminario une las calles San Saturnino y Ansoleaga. No tiene el trasiego ni el deterioro del otro, pero sí su singular historia

Entrada del pasadizo Seminario por la calle Ansoleaga, también con escaleras y sin opciones para personas con discapacidad física
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Entrada del pasadizo Seminario por la calle Ansoleaga, también con escaleras y sin opciones para personas con discapacidad físicaEduardo Buxens
Entrada del pasadizo Seminario por la calle Ansoleaga, también con escaleras y sin opciones para personas con discapacidad física

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Ruperto Mendiri

Publicado el 16/08/2026 a las 05:00

Apenas un centenar de metros separan el pasadizo de la Jacoba de otro pasaje también creado a finales del siglo XIX: el de Francisco Seminario. Este paso conecta las calles San Saturnino y Ansoleaga. No tiene los problemas de la Jacoba. Aunque el aspecto no es reluciente, sí que presenta una mejor conservación, muy probablemente porque no tiene el casi constante uso del otro, sus puertas son cerradas -frente a las cancelas de barrotes de la Jacoba- y porque tiene una mayor visibilidad -lo que dificulta que se convierta en urinario en la calle- y no hay bares muy próximos.

Además de la común época decimonónica en que se crearon, ambos pasajes comparten el mismo problema de la accesibilidad. Los dos tienen escaleras y carecen de rampas o de ascensores para evitarlas. Y las dos han tenido un pasado comercial, ahora, en ambos casos, con sendos establecimientos de hostelería. La Jacoba tiene el bar del mismo nombre y el pasaje una cafetería de Taberna con fachada acristalada al pasaje. Al otro lado se ubicaba la histórica zapatería La Infantil, también con escaparates que daban al pasaje. Los dos pasadizos tienen un lucernario y el de Seminario se adorna con una marquetería de filigranas en color verde. También se abre y se cierra a diario, con acceso público entre las 7 y las 21.30 horas.

Francisco Seminario Izu (Pamplona, 1840-1895) pertenecía a una familia acomodada y de comerciantes que llegó a ser concejal del Ayuntamiento de Pamplona. De orientación más bien conservadora, Seminario impulsó el negocio familiar -algo así como un ultramarinos- ubicado en la calle San Saturnino 6.

En 1890, el consistorio autorizó el derribo de ocho casas de las calles Tecenderías (actual Ansoleaga) y Bolserías (San Saturnino). Francisco Seminario era el propietario del solar resultante y construyó allí dos nuevos inmuebles contiguos, pero en calles diferentes. Uno, en la calle Nueva 2, y el otro, en San Saturnino 1. Son por tanto dos inmuebles anexos de idéntica arquitectura, obra de Julián Arteaga, y atravesados por el pasaje Seminario.

El comerciante cedió parte del terreno de su solar para ensanchar la actual calle de San Saturnino por un importe de 10.500 pesetas, según recogía el doctor Arazuri. El Ayuntamiento de Pamplona quiso compensar la cesión otorgándole el nombre de una calle. Él se negó y pidió que se llamase San Saturnino, patrono de Pamplona. El consistorio aprobó la propuesta y le dedicó el pasadizo que unía las dos nuevas calles. Todo esto ocurrió en 1894.

Como curiosidad, la puerta de entrada al pasaje desde San Saturnino está flanqueada por dos caduceos de Mercurio, una vara con dos serpientes enroscadas y con alas en la parte superior. Mercurio era el protector de comerciantes y viajeros.

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