Incendios
Vacas 'bomberas' para Pamplona
Una quincena de ejemplares de la raza escocesa Galloway pastarán durante unos meses en la ladera del monte Ezkaba, cerca de donde se quemó hace casi cuatro años y se ha repoblado en parte para crear un bosque de absorción


Publicado el 06/06/2026 a las 05:00
De la tranquila Azoz, en Ezcabarte, a la más bulliciosa Pamplona. Algunas de las vacas y terneras de la raza escocesa Galloway del ganadero Adelardo Paternáin Cadena, de 51 años, han dado el salto “del pueblo a la ciudad”. Sin dejar el monte San Cristóbal-Ezkaba, donde hace nueve años las empezó a criar y desde donde también han salido, junto a las de Sergio Cobo, de Osacáin (Olaibar), a zonas como Legarda para limpiar la vegetación que crece en zonas arbóreas y de matorral y que tanto contribuye, al secarse, a propagar incendios.
La presencia de estos animales en término de la capital forma parte del proyecto puesto en marcha por el Ayuntamiento de Pamplona en la zona del monte que ardió en 2022. Una actuación que incluyó la reforestación de más de 18 hectáreas dentro de un plan de creación de un bosque de absorción con zonas de pastizal y miles de ejemplares de pino y algo menos de roble.
La de Paternáin era una vieja idea para que este ganado que cría de forma extensiva y se alimenta de pastos y se completa con forraje criado en la zona se extendiera por el “pulmón de Pamplona. Más allá del valle de Ezcabarte donde reside. Finalmente comenzó a hacerse realidad el lunes. Ese día desplazó a tres de los ejemplares. Ayer fueron cuatro. Llegaron a media mañana en dos vehículos que accedieron desde la pista de concentración que parte de las cocheras de las villavesas y a mediodía pastaban plácidamente al abrigo de los árboles que en su día repoblaron la antigua escombrera donde iban residuos y basuras de Pamplona. En unos días llegarán más. Machos y hembras.
Las vacas “bomberas” llegaron provistas de collares y tecnología GPS que hace las veces de pastor eléctrico. Aleja a los animales, tranquilos por lo general pero propensos a embestir en situaciones que perciben como riesgo, de zonas más próximas a la carretera o frecuentadas por deportistas y paseantes. A pie o en bici y con mascotas muchas veces sueltas.
Las vacas escocesas son, como dice Adelardo Paternáin, “vacas 100% carne de pasto”. Las cría para carne y para vida de forma extensiva y van rotando y moviéndolas de una sitio a otro. “Donde está la calidad de la hierba, para sacar a la venta directa al consumidor una carne de calidad y con lo que tenemos cerca”.
De su trabajo en zonas boscosas destaca que al alimentarse disminuyen la masa vegetal para que en verano, al agostarse, haya menos riesgo de incendios. “Es una de las herramientas con las que trabajamos para poder evitar que el incendio vaya con más fuerza. Se reduce el combustible y no va tan virulento y ayuda a que se pueda atajar antes”. Una idea que también se trabaja para el resto del parque comarcal Ezkaba, del que forma parte Pamplona junto a otros ayuntamientos y concejos y gestiona la Mancomunidad.