Camino de Santiago
Ocho meses de vida y un Camino
Una pareja de Zizur Mayor ha completado junto a su bebé las 32 etapas de Pamplona a Santiago


Publicado el 31/05/2026 a las 05:00
Diego Suriaga Erro nació el 13 de septiembre de 2025 y en su pequeña trayectoria vital ya cuenta, de la mano de sus padres, África Erro Martín, de 27 años, y Christopher Suriaga Flores, de 31, con una ruta jacobea completa. Un camino de casi 700 kilómetros que iniciaron el 27 de abril desde su casa de Zizur Mayor y cerraron el pasado jueves, día 28, ante la catedral de Santiago en la plaza del Obradoiro. Una aventura que han vivido en familia y que les ha llenado de felicidad y anécdotas en torno a un bebé peregrino que aguardaban, avanzada la ruta, casi en cada albergue en los que fueron parando. “¿Es Diego? ¡Ya sabíamos que veníais!”, han sido los comentarios que escuchaban cuando a media tarde llegaban al punto donde habían previsto hacer noche. “Y ni se enteraban que estaba el bebé”.
El de la familia Suriaga -Erro ha sido un camino plácido y sin contratiempos. “Mejor de lo que esperábamos. Una experiencia más bonita que al poder hacerla con Diego ha mejorado”, resumían horas antes de terminarlo. Partieron desde su casa con algunos miedos y la “mente abierta” por si había que parar y volver. “Pero no hizo falta. En seguida vimos que le gustaba y sonreía y miraba todo. Ahí tuvimos la seguridad de que podíamos seguir. Se trata de vivirlo y no sufrirlo”. Con dos mochilas y la portabebé que cargaba principalmente el padre avanzaron en unas semanas en las que han tenido frío, bastante lluvia y días de calor sofocante. Cubiertos con cortavientos y paraguas cuando tocaba, más ligeros en los últimos días, sortearon caminos asfaltados, otros de arena y muchos de piedras que no hubieran podido cubrir con un carro.
La idea de hacer el Camino de Santiago ya rondaba, por separado, a África Erro y Christopher Suriaga, pareja desde hace dos años y antes compañeros de trabajo, él responsable de recursos humanos y ella trabajadora social. “Lo comentamos y nos animamos a hacerlo y al poco supe que estaba embarazada. Y como es verdad que queríamos hacerlo desde Pamplona y ya estamos acostumbrados a hacer excursiones desde que nació, vimos que podíamos intentarlo”, precisaban más sobre la logística de un viaje en el que han sentido el apoyo de la familia. Y el camino fue mejorando. “Nos hemos sorprendido de cómo hemos funcionado como equipo. Ayudándonos y animándonos cuando alguno flaqueaba”, desvela África. “Ha sido muy bonito. Como hacer una excursión durante 31 días seguidos con las personas que quieres estar. Ha sido un reto personal y de aventura, más que religioso, y nos ha servido para comprobar que queremos estar juntos”, apostillaba Christopher.
La entrada a Santiago fue entre lágrimas de emoción y por el fin de una aventura que no querían que acabara. Con Diego fuera de la mochila. Observando y disfrutando. “Pueden haber tormentas, días calurosos o vientos que impiden dar un paso. Pero nos miras y sabemos que todo está bien. Todo contigo está bien”, le dedicaron sus padres al final del viaje.