Sentencia
Una pizzería, condenada por la caída de una clienta a la que una empleada retiró la silla
La Audiencia de Navarra condena a un local del Valle de Egüés, a la aseguradora y a la empleada que retiró la silla “de manera sorpresiva” a pagar un total de 8.439 euros


Actualizado el 29/05/2026 a las 07:59
Una mujer acudió con su familia a comer a una pizzería del valle de Egüés. Durante la comida, la clienta se puso en pie y, en ese momento, una empleada que pasaba por detrás le retiró la silla sin que ella se diera cuenta. Al ir a sentarse de nuevo, la mujer se cayó de espaldas y se golpeó directamente contra el suelo. Cinco años después (los hechos ocurrieron el 29 de julio de 2021), la Sección Tercera de la Audiencia ha confirmado que entre la trabajadora, la pizzería y la compañía de seguros tendrán que indemnizar solidariamente a la demandante con un total de 8.439,47 euros, más los intereses, por la cervicalgia y lumbalgia sufridas y que le obligaron a acudir a rehabilitación.
El restaurante alegaba que la mujer conocía perfectamente que había que mover las sillas y que así se lo había advertido la empleada demandada, pues ese mismo día se iba a practicar una auditoría en el local. Los magistrados de la Audiencia, al igual que hiciera el de primera instancia, responden que “no existe prueba objetiva” que acredite que ese día se iba a llevar a cabo una auditoría y mucho menos que la demandante fuera informada. “No consta que se le advirtiera que no podía sentarse en esa silla o, en todo caso, que se le iba a retirar (de manera sorpresiva o manifiestamente negligente) la silla por detrás (sin que ella misma fuera consciente”, resalta la sentencia.
Otro de los argumentos que esgrimía la pizzería para negar su responsabilidad era que la clienta se levantó para dejar pasar a una camera que portaba pizzas, por lo que ella misma tenía el deber de comprobar que la silla se encontraba en su sitio nuevamente antes de volver a sentarse, atribuyendo lo ocurrido a un riesgo general de la vida ordinaria. Las sentencias, sin embargo, resaltan que la responsabilidad “única y exclusiva” fue de la empleada, que retiró la silla de forma “sorpresiva”.
Por tanto, estima íntegramente la demanda de la clienta, defendida por el abogado Gabriel Zalba, y condena a trabajadora, pizzería y aseguradora al pago de la indemnización solicitada.