Pamplona
Duguna y los Danzantes de San Lorenzo bailan en recuerdo de dos dantzaris fallecidos
Carlos Alemán e Iñaki Domínguez fueron dantzaris de Duguna y danzantes de San Lorenzo y ambas formaciones se unieron en el homenaje

Publicado el 19/04/2026 a las 05:00
La vida de Carlos Alemán Díez de Ulzurrun discurrió paralela a la de Iñaki Domínguez Cilveti, como una Sokadantza o la misma Ezpatadantza, arrimados a la cultura, el folclore, a la tradición, en fin. Los dos bailaron durante décadas en el grupo de danzas municipal de Pamplona, en Duguna, y también formaron parte de los Danzantes de San Lorenzo. Fallecieron con algo más de un año de diferencia, en marzo de 2024 Alemán, en agosto de 2025, Domínguez. Y ambas formaciones, con dantzaris de distintas generaciones, se unieron este sábado 18 de abril para homenajearles como mejor saben, bailando.
Los dos grupos se reunieron frente al Club Deportivo Navarra a las 11 de la mañana. Se desplazaron entonces al entorno de la iglesia de San Lorenzo y frente a ella bailaron primero dantzaris txikis de Duguna piezas de los Danzantes de San Lorenzo. Duguna interpretó después la Ezpatadantza y el mismo repertorio se repitió en la plaza del Ayuntamiento a mediodía.
Rodearon a los dantzaris decenas de personas, entre familiares de las dos personas homenajeadas, vecindario y curiosos que pasaban por allí.
Duguna entregó a las viudas de Iñaki Domínguez y Carlos Alemán una urna de cristal. En su interior, una espada de madera. Los danzantes les ofrecieron un ramo de flores y una fotografía.


Las familias se mostraron emocionadas por la iniciativa. “Ha sido muy emotivo, estamos abrumados”, explicaba Lorea Domínguez, hija de Iñaki. Recordó que su padre y Carlos Alemán coincidieron durante muchos años en su amor por la cultura, el folclore y por Pamplona. “Estuvieron muy implicados durante años en el grupo de danzas del ayuntamiento y en los danzantes de San Lorenzo donde Iñaki Domínguez bailó “prácticamente hasta el final de sus días y estuvo muy comprometido siempre con la cultura”.
“Todavía cuesta creer que hoy estemos hablando de Carlos, alguien tan lleno de vida cuya marcha repentina nos dejó paralizados.... No solo bailó sino que dejó huella en quienes tuvieron la oportunidad de coincidir con él. Segi dantzan, gogoan zaitugu”, expresó la familia.
