Pamplona
Hammed, desalojado en Aranzadi: "Quedarte en la calle es muy duro"
Marroquí de 34 años, cuenta cómo, tras agotar sus tres días de albergue, ha pasado el invierno pernoctando junto al río Arga


Actualizado el 17/04/2026 a las 13:08
Uno de los afectados por el desalojo del antiguo convento de Aranzadi, Hammed, de 34 años y origen marroquí, relata su experiencia. Afincado en Pamplona desde mayo de 2025, tuvo una breve estancia de tres días en el albergue municipal, pero ha pasado prácticamente todo el tiempo viviendo en la calle, principalmente en las inmediaciones del río Arga. Según explicó, las condiciones han sido especialmente duras, marcadas por la humedad y el frío, lo que les ha obligado a pernoctar en tiendas de campaña y refugios precarios ante la falta de alternativas habitacionales.
Hammed cuenta con formación y de hecho ha realizado cursos profesionales, incluyendo estudios de carpintería, con la intención de reorientar su trayectoria laboral hacia un ámbito más práctico. Por eso mismo, con idea de emcontrar empleo, subrayó que los procesos de regularización podrían representar una oportunidad clave para la integración ("mía y de mis compañeros") siempre que se disponga de los papeles necesarios.
Te puede interesar

En relación con el convento desalojado, indicó que había pasado allí algunas noches y que conocía a muchas de las personas que residían en el espacio, en parte por su labor como traductor y contacto con distintos casos. A su juicio, el desalojo ha dejado a estas personas sin ninguna alternativa real, ya que, según entiende, muchas carecen de acceso a servicios sociales o tienen denegado el empadronamiento, lo que les impide iniciar cualquier trámite administrativo.
Sobre este punto, insistió en que el empadronamiento es un requisito imprescindible para acceder a derechos básicos y avanzar en procesos de regularización. Aunque en su caso ha logrado iniciar un procedimiento con apoyo de una trabajadora social y una persona voluntaria, recalcó que una gran parte de sus compañeros sigue sin estar empadronada, lo que los sitúa en una situación de bloqueo administrativo.
COMPLICACIONES
También describió las dificultades vividas durante el invierno, señalando que los recursos habilitados en momentos puntuales, como dispositivos extraordinarios ante olas de frío, han sido insuficientes. Según explicó, algunas personas pudieron acceder temporalmente a estos espacios, pero otras quedaron fuera o solo pudieron utilizarlos durante periodos muy limitados.
En cuanto a la situación tras el desalojo, Hammed aseguró que muchas de los afectados se encuentran “muy mal” y bajo una fuerte presión, especialmente porque no se les permite recuperar sus pertenencias ni su documentación. Según relató, algunos dejaron en el interior del convento papeles, ropa y objetos personales, y ahora se ven obligados a iniciar procedimientos complejos para intentar acceder a ellos, lo que agrava aún más su situación.
Te puede interesar


Por último, expresó que las soluciones ofrecidas hasta el momento han sido limitadas y condicionadas. Según su información, se han facilitado estancias de dos o tres noches en un hotel únicamente a personas empadronadas en Pamplona, mientras que quienes no cuentan con este requisito han quedado excluidos. Además, señaló que, más allá de estas medidas temporales, persiste la incertidumbre sobre qué ocurrirá con las personas desalojadas en los próximos días.