Educación

Proyecto educativo: cuando la tinta avisa que hay que regar

Un proyecto que ha vuelto a unir a Salesianos Pamplona con centros tecnológicos del País Vasco y Navarra y con empresas ha impreso en maceteros biodegradables sensores de luz y humedad

Una de las visitas de los grupos participantes en el proyecto a Salesianos Pamplona
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Una de las visitas de los grupos participantes en el proyecto a Salesianos PamplonaCEDIDA
Una de las visitas de los grupos participantes en el proyecto a Salesianos Pamplona

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Cristina Aguinaga

Publicado el 09/04/2026 a las 05:00

La unión de la impresión funcional que se trabaja en el departamento de Artes Gráficas de Salesianos Pamplona y la tecnología que estudian en la UPV, los residuos forestales que recogen en la empresa de inserción social Malerreka en bosques y jardines del norte de Navarra y con los que en Don Bosco de Errenteria fabrican en Guipúzcoa macetas sostenibles posibilitará disponer en estos envases ecológicos sensores de temperatura y humedad que avisan si es necesario regar o proteger del sol en los semilleros. La iniciativa forma parte del proyecto Reforest 4.0, que hace unos años desarrolló la iniciativa del helecho al papel y que ahora “cierra el círculo de la sostenibilidad” en palabras de Miren Gárate, responsable del proyecto en el centro navarro ubicado en Sarriguren.

Cuenta la profesora de Salesianos Pamplona que la iniciativa nació de la inquietud de la empresa Malerreka, que emplea a personas desfavorecidas y sin recursos, por preservar las plantas de te que cultivaban en invernaderos. “Un 30% se mueren por exceso o falta de agua y tras participar en otro proyecto, que les encantó, pensaron que podían encontrar una solución. Y nos sumamos. Seguimos los mismos socios y cada uno ha aportado una parte. En nuestro caso con la impresión funcional que se trabaja dentro de un proyecto de la Unión Europea, Infinity, y con el que se prepara un master de especialización y un grado superior ”.

El proyecto tenía fecha límite. Para el 30 de junio debían estar terminadas las macetas fabricadas a partir del material retirado de los bosques navarros por Malerreka. De allí se llevó la Escuela del Papel en Tolosa y a los laboratorios de Labpaper en la misma ciudad guipuzcoana, cuyos técnicos prepararon la pasta con la que trabajaron en Don Bosco Errenteria en la fabricación de las macetas. Y luego, con impresión cilíndrica y tinta conductiva, se instalaron, en Navarra de nuevo, los sensores en un material reciclado con una rugosidad y porosidad diferente para poder adherir los circuitos impresos. De momento en fase de pruebas, debe validarse por técnicos de un centro tecnológico de la UPV que, además, formulará las tintas y las capas que se imprimen con sistemas de impresión en cilindro. Y en Malerreka confirmarán si, como esperaban y de la unión entre diferentes, consiguen salvar sus plantas.

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