Instalaciones deportivas
Usuarios de Guelbenzu dudan de poder asumir en su piscina a los de Larrabide
Temen no estar preparados para asumir, de repente, a socios y abonados de verano en sus instalaciones ante el cierre anunciado de Larrabide este verano


Actualizado el 08/04/2026 a las 07:10
El origen de las críticas no se centra, para nada, en el problema que asumen los abonados y usuarios de las piscinas de Larrabide, sino en la falta de planificación y en esa idea que repiten una y otra vez: “Guelbenzu no puede ser el cajón de sastre donde todo cabe, pase lo que pase”.
Y es que los socios no tienen nada en contra de quien se queda sin piscinas prácticamente sin aviso. Aunque sí cuestionan que se haya planteado el traslado de unas instalaciones a otras sin disponer previamente de un estudio claro de aforos. “Nadie nos ha explicado ni concretado cómo se absorbería la demanda. No se puede anunciar algo así a la ligera”, entiende Koro Maiztegui, habitual de Guelbenzu. “Sobre todo sabiendo la cantidad de vivienda que se está construyendo en la zona”, añade.
Una duda sustentada por el grueso de abonados, al entender que la capacidad real las instalaciones de Guelbenzu (piscina, gimnasio, zona verde, merenderos, vestuarios...) no es suficiente para asumir ese volumen de personas. Y es que, en este caso, realizar una comparativa, es más que necesaria. Empezando por el tipo de uso.
Según coinciden, Larrabide se concibe como una gran piscina de ocio estival, frente a Guelbenzu, más orientada al deporte y al uso cotidiano. “Es como meter Pamplona dentro de Barañáin. Imposible”, resume gráficamente Maite, abonada desde hace décadas. Y es que sus 4.000 metros cuadrados de playa y zonas verdes no pueden condensarse en los 2.000 con los que cuenta Guelbenzu. “Ya nos vimos agobiados el verano pasado y tuvimos que limitar las entradas de día a solamente veinte”, especifican en la entrada.
TRANQUILIDAD REAL
Pero, más allá de las cifras, los usuarios temen un cambio radical en el funcionamiento de la instalación. “Aquí (por Guelbenzu) tenemos rutinas estables y un ambiente familiar en el que prácticamente nos conocemos todos”, se sinceran los abonados.
Un equilibrio, dicen, que se rompería con la llegada masiva de nuevos usuarios (aunque no se alcanzara las cifras más altas que se manejan). “Con que vengan solamente 1.000 personas más, ya cambia todo”, advierten.
En el plano más cotidiano, las preocupaciones se trasladan también a la experiencia de uso. Padres como Andrés La Torre destacan el valor de Guelbenzu como entorno controlado y familiar. “Aquí es como un pueblo, sabes dónde están tus hijos en todo momento”, dice. La masificación, advierte, pondría en riesgo esa sensación de seguridad y cercanía, especialmente en los días de mayor afluencia del verano. Aunque, como abonado a una piscina pública, asume y admite que este tipo de derivaciones pueden y deben darse. “Mantener precios accesibles implica aceptar ciertas limitaciones”, valora este padre de familia numerosa.
ENCAJE DE BOLILLOS
Por su parte, desde el ámbito deportivo, también se alerta de las limitaciones estructurales. Raúl María González, presidente de la Federación Navarra de Natación y monitor de la Federación Navarra de Deportes Adaptados, avisa de que Guelbenzu ya funciona con una alta ocupación durante todo el año, con cursos, entrenamientos y actividad federada. “En estas piscinas se realiza mucha actividad con deportes como waterpolo, natación, natación con aletas, rugby subacuático...”, enumera el profesional.
La llegada de más usuarios no solo afectaría al baño recreativo, sino también a la organización de horarios, vestuarios y espacios, generando tensiones en un sistema ya ajustado. “Y en el personal, que no está preparado para asumir semejante volumen extra de trabajo”, advierten en la piscina de Guelbenzu usuarios como Alfredo, que ya avisa de la limitación de espacio y máquinas en el gimnasio.
En definitiva, el cierre de Larrabide no solo abre un problema de reubicación, sino que evidencia problemas de gestión. “En días de calor, la solución es la piscina, que lo tengan en cuenta”, apelan a Gobierno de Navarra.
SUS CIFRAS
70% con perfiles sociales La mayor parte son jubilados, menores, familias numerosas o personas con rentas garantizadas.
Zona Verde y Playas
Larrabide: 4.222 m²
Guelbenzu: 2.000 m²
Aforo Zona Verde
Larrabide: 1.055 personas
Guelbenzu: 500 personas
Lámina de Agua
Larrabide: 1.065 m²
Guelbenzu: 1.000 m²
5.000 abonados y 10.000 entradas
El volumen de usuarios satura el aforo actual durante los fines de semana.
14 empleos en riesgo directo
El cierre de las instalaciones afecta a una plantilla completa de trabajadores.
600Personas como capacidad máxima legal en Guelbenzu
Guelbenzu: 200-600 personas usuarios diarios actuales
Larrabide: 500-900 usuarios diarios. La demanda potencial asciende a 1.500 personas