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Martín Azpilcueta, la calle de más oferta
En poco más de 600 metros, esta calle del barrio de San Juan cuenta con 51 tiendas y bares. Su tirón comercial hace que sólo quede un local vacío entre la amplia variedad de sectores
Publicado el 25/03/2026 a las 05:00
En la entrada de Martín Azpilcueta por la de Monasterio de Olivia, a la izquierda según se va hacia la avenida Bayona, aparece un cartel con la fotografía de grupo de la mayoría de los comerciantes de esta calle del barrio de San Juan acompañada del siguiente texto: “Tu espacio, nuestra especialidad. Ventanas, puertas, cocinas, armarios y más..”. Efectivamente, mucho más en las 51 tiendas que se suceden en los poco más de 600 metros de Martín Azpilcueta. Están casi todos los sectores (alimentación, pequeña construcción, papelería, textil, cosmética, inmobiliaria, viajes...) y todos de la mano del comercio local, ni rastro de franquicias. Esta gran variedad hace que apenas se repitan negocios, como mucho tres locales con el mismo género, el trío de frutas y verduras, todas de cercanía. Y también hay tres lugares de lotería y apuestas del estado. Es la hostelería la que más copa los bajos, con cuatro bares y tres cafeterías que se nutren del continuo trasiego de vecinos de la calle y de otras aledañas; también de los clientes que llegan de diferentes puntos de la ciudad atraídos por la posibilidad de hacer una compra al completo gracias a esta amplia oferta con la ventaja de un fácil aparcamiento.
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Otra de las ventajas que tiene aquí el emprendedor es el alquiler. Todos los bajos comerciales pertenecen a las comunidades de vecinos de los bloque de viviendas en los que se alojan. Y no les interesa perder una fuente de ingresos sino mantener su establecimiento abierto con un arrendamiento a un precio razonable. Además, son conscientes de que comprando en ellos también contribuyen a garantizar su supervivencia. La única preocupación es que este cliente activo se hace mayor (la calle se construyó en la década de los sesenta) por lo que confían en que sus hijos y nietos les tomen el relevo.

