Pamplona
Indignación en bares y comercios del Casco Viejo por la subida de la factura de residuos
El impacto de los valores catastrales se multiplica en el caso de hosteleros y comerciantes, que piden criterios vinculados a la generación de basura


Publicado el 26/02/2026 a las 05:00
La Asociación Casco Antiguo de comerciantes mostró este miércoles su “enfado e indignación” por el incremento de la cuota de basuras, un servicio que gestiona la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona y que se incluye en la factura por consumo de agua. El gerente de la entidad, Carlos Albillo, ponía como ejemplo el caso de una pequeña cafetería del centro histórico pamplonés, cuya cuota anual por residuos ha experimentado un incremento de casi el 100%: de 592,32 en la última factura de 2025 a 1.169,76 euros en la primera de 2026. Ese importe se fracciona en tres pagos cuatrimestrales.
Los miembros de las asociación mantuvieron ayer una reunión para abordar un asunto que no es nuevo, pero que se ha agudizado notablemente con la última actualización de los valores catastrales de viviendas y de locales de todo tipo, también bares y comercios. El valor catastral, que se calcula desde multitud de variables -el barrio, los metros cuadrados, las reformas, la calidad constructiva...- marca el importe del impuesto de la contribución, que ya dejó subidas cercanas al 100% en algunos barrios de la capital navarra. El Casco Viejo fue el más afectado.
Este mismo valor de los bienes inmuebles -también se incluyen bares y comercios-, condiciona la factura por residuos de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. En concreto la cuota variable anual, que se calcula multiplicando el valor catastral, por el tipo impositivo (en el caso de los bares y comercios, del 0,278) y por un “índice corrector”, que en este ámbito de actividad es del 4,25. Si en los hogares ese índice es de 1 (no altera el importe final), en los bares y comercios es cuatro veces superior. De ahí que el incremento en la cuota de residuos se multiplique para el sector. Si además, los negocios se encuentran en el Casco Viejo, donde el impacto de la contribución ha sido más acusado, la cuota de residuos deja facturas que se multiplican por dos, como en el ejemplo inicial.
Ese índice máximo del 4,25, según se recoge en la Ordenanza Reguladora de la gestión de los residuos, se aplica a los siguientes negocios: locales comerciales de alimentación, casinos, salas de fiestas, restaurantes, bares cafeterías, residencias, hospitales, clínicas, cuarteles y cárceles. Por contra, los edificios que rebajan la cuota de residuos gracias a un índice corrector del 0,25 son las oficinas públicas, casas consistoriales, audiencias y juzgados, bibliotecas, museos, casas de cultura, espacios de culto religioso y las sedes de partidos políticos.
Al importe de la cuota variable anual, siempre marcada por el valor catastral del local, se suma la cuota fija anual, que varía según sectores. En el caso de bares y comercios, es de 351,25 euros, la misma que se aplicaba en 2025.
GRAVAR RESIDUOS GENERADOS
Entre los comerciantes, son muchas las voces que exigen que se modifique el criterio del valor catastral, vinculado a la propiedad de un bien inmueble -muchos de los hosteleros y comerciantes no son titulares del local en el que trabajan-, por un modelo que cuantifique objetivamente la generación de basuras de un negocio.
De momento, el resto de asociaciones de comerciantes de Pamplona están estudiando el impacto de la nueva factura de residuos -en algunos barrios la subida ha sido menos acusada- con el objetivo de aunar esfuerzos y plantear a la Mancomunidad criterios más verificables que el valor catastral. Después de todo, solo mide el valor de un bien inmueble al margen de la actividad que se realice en él.
