Pamplona
Vecinos de Echavacoiz exigen una solución para los jóvenes sin hogar de la antigua ikastola Jaso
La plataforma vecinal muestra solidaridad con los jóvenes que desde hace meses ocupan el edificio, pero alertan de la “degradación del barrio”


Publicado el 23/01/2026 a las 05:00
La antigua ikastola Jaso, en el barrio de Echavacoiz, se ha convertido en un foco de inseguridad y de tensiones con el vecindario por la presencia allí de jóvenes extranjeros sin hogar que malviven como pueden. Este jueves, La Plataforma Vecinal del barrio envió un comunicado en el que “exige” al juzgado y a la Administración “una respuesta a esta situación tan prolongada en el tiempo y que tanto sufrimiento genera tanto para el propio barrio como para el colectivo de jóvenes que, careciendo de toda perspectiva de futuro, utilizan la ikastola Jaso como recurso habitacional y vital”. El edificio ha registrado varias reyertas en los últimos meses y hasta dos incendios.
En su expositivo, los vecinos cuentan que Echavacoiz es uno de los barrios más antiguos de Pamplona, con el vecindario -de 5.000 habitantes- más exiguo de la ciudad. “Desde hace más de dos años convive con una realidad que por hostil e injusta no se puede ni se debe obviar. Nos referimos al conjunto de personas que utilizan la Ikastola Jaso como lugar para dormir y guarecerse de las inclemencias del tiempo”, continúan en su comunicado.
Los vecinos muestran solidaridad con los “inquilinos” de la antigua ikastola. “La mayoría son muy jóvenes, algunos disponen de padrón. Hay constancia de que desean integrarse mediante el conocimiento del idioma. Otras perciben renta garantizada como único sustento económico”, describen en su relato. “ Todas ellas presentan un denominador común: proceden de países donde la pobreza y la falta de expectativas de futuro les ha condenado a abandonar a sus familias y a emigrar”, se solidarizan.
"UNA VIDA MEJOR"
Para la plataforma vecinal, estos jóvenes “no han encontrado una buena acogida ni una vía que dé cauce a sus sueños de una vida mejor, a pesar de ser Navarra la comunidad reconocida con mejor nivel de vida”. Según la descripción de los vecinos, la situación extrema en la que viven “les hace enfermar, sentir una gran soledad y depender de medicación, que a menudo les crea adicción, como única vía para calmar el miedo, la ansiedad y la angustia en la que viven”.
Es esta situación, según la plataforma, lo que les lleva a “acciones como extorsionar y amenazar al vecindario, robar en vehículos, pelearse y lesionarse entre ellos”. Y también todos estos hechos son los que provocan “el rechazo del vecindario”. “Lejos de ver su necesidad de ayuda, desean, desde el miedo que padecen, que esto acabe”, continúan.
Para la plataforma, la respuesta institucional ha llegado con una mayor presencia policial y una “insuficiente intervención por parte de los servicios sociales municipales”. También exigen que tanto el Ayuntamiento de Pamplona como el Gobierno foral actúen. “Se asiste así, pasivamente a una creciente degradación del barrio y al abandono de estos jóvenes faltos de recursos para salir adelante y llevar a cabo una vida digna”, concluyen para pedir medidas eficientes a las instituciones implicadas.