Suceso
El beso de Amaia Montero y Leire Martínez de LKN aparece vandalizado: "Pamplona viviendo en el siglo pasado"
La obra, titulada 'Deseo de cosas imposibles', reproduce un beso entre las dos vocalistas que ha tenido el grupo La Oreja de Van Gogh


Publicado el 08/11/2025 a las 18:52
El pasado miércoles 5 de noviembre, aparecía en Pamplona una nueva obra del artista callejero LKN: 'Deseo de cosas imposibles'.
Colocada en una pared lateral de la antigua estación de autobuses de Pamplona, en el Segundo Ensanche de la capital navarra, reproduce un beso entre las dos vocalistas que ha tenido el grupo La Oreja de Van Gogh, Amaia Montero y Leire Martínez.
Este sábado, apenas tres días después, la obra ha amanecido vandalizada. Así lo ha denunciado el artista en sus redes sociales, donde ha publicado una fotografía del destrozo junto a las palabras "Pamplona viviendo en el siglo pasado".
Ha sido la forma de denunciar de LKN los desperfectos de esta nueva obra en la que eligió a dos artistas que están en el punto de mira del panorama musical y a las que se las veía abrazadas y fundiéndose en un beso.
REGRESO DE AMAIA A LA OREJA DE VAN GOGH
Este beso que ha creado el artista urbano navarro llegaba en un momento en el que ambas cantantes están de plena actualidad con el regreso al grupo donostiarra (tras muchos meses de rumores) de su cantante original, Amaia Montero, tras la abrupta salida de la que fue sus sustituta durante 18 años en la formación, Leire Martínez, quien ha iniciado su carrera en solitario con gran éxito y también forma parte del jurado de Operación Triunfo 2025.


AMAIA MONTERO, ‘LA REINA DEL POP’
La cantante de Irun no es la primera vez que protagoniza una de las obras de LKN ya que el artista la escogió para su instalación ‘La Reina del Pop’, que instaló en una fachada de la calle Bilintx de San Sebastián en agosto de 2023.
En ella , se puede ver a Montero si se tratara de una santa con corona y capa azul, con las manos levantadas, y como suspendida en el aire, en un aspecto virginal. Esta obra vio la luz poco tiempo después de la que Amaia Montero hubiera estado ingresada unos días en la UCI, tras una intervención.
En ese momento le llegó la inspiración y se trasladó desde Pamplona a la capital guipuzcoana para colocar el mural en la Parte Vieja de la ciudad.