Contencioso
El nombre Café Roch pertenece a su anterior hostelero, según la Oficina de Marcas
La familia propietaria del local y que actualmente regenta en centenario bar había presentado una solicitud de nulidad del registro, que ha sido rechazada


Actualizado el 25/08/2025 a las 23:28
La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) ha aclarado que el nombre comercial y logotipo Café Roch es propiedad del hostelero que regentó entre 1984 y 2022 el centenario establecimiento pamplonés. Este organismo ha desestimado una solicitud de nulidad que presentó la familia descendiente del fundador y que desde hace tres años gestiona el local de la calle Comedias número 6.
El Café Roch fundado en 1898 por Eugenio Roch es desde hace varios años objeto de pleitos entre la familia propietaria del inmueble -Carmen Andrés Lallana y sus hijos Eduardo e Iñaki Valle- y el hostelero Víctor Armiño, uno de los tres socios que en 1984 firmó el traspaso del negocio. Uno de los motivos de conflicto es la marca comercial y el icónico rótulo art decó de la fachada. El otro motivo de discordia es la titularidad de la licencia de hostelería. Son, precisamente, los activos de mayor valor, económico y sentimental. Los intentos por llegar a un acuerdo amistoso entre ambas partes no han llegado a buen puerto.
Como se recordará, en 2022 Víctor Armiño tuvo que abandonar el café de la calle Comedias número 7 a raíz de un proceso de desahucio después de que la justicia anulara el contrato de arrendamiento. Este hostelero tenía previsto abrir un nuevo Café Roch en la misma calle Comedias trasladando la licencia de bar. Pero la titularidad de esta licencia ha sido objeto de un pleito que ha llegado al Supremo. De forma paralela, los hermanos Eduardo e Iñaki Valle Andrés reabrieron el local en 2023 con intención de “mantener la esencia” del local que fundó su bisabuelo Eugenio Roch.
En 2024, Armiño presentó una demanda en el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Bilbao contra los actuales hosteleros por un presunto uso fraudulento de la marca Café Roch. Posteriormente, los actuales hosteleros presentaron ante la Oficina Española de Patentes y Marcas una solicitud de nulidad del registro que Armiño hizo a su nombre de la denominación Café Roch y de una imagen figurativa de la fachada.
La demanda ante el juzgado de lo mercantil quedó paralizada hasta que la Oficina de Marcas dictaminara si Víctor Armiño es el legítimo propietario de la marca comercial.
El 17 de julio pasado, la OEPM resolvió que Armiño es el legítimo titular de la marca comercial en todo el territorio nacional. Este organismo rechaza que hubiera mala fe en el registro y recuerda que en la compraventa del negocio firmada en 1984, en su cláusula 9, dice: “Se traspasa o vende el negocio conocido como Café Roch en su estado actual de explotación con todas sus instalaciones, enseres, mobiliario, nombre comercial, rótulo y demás bienes y enseres que lo componen”. La oficina señala que la sentencia de desahucio de 2022 no afecta al contrato de compraventa del negocio. Asimismo, da validez al acuerdo de 1990 por el que Armiño se quedó como único socio -este hostelero aportó un acta firmada por su exsocia aclarando que se hizo de mutuo acuerdo-.
Una vez despejada esta duda, el juzgado de lo mercantil tendrá que pronunciarse sobre si los actuales hosteleros están cometiendo alguna infracción de marca. Hay un hecho que complica aún más la situación. El rótulo de la fachada de la calle Comedias número 6 está protegido y el ayuntamiento denegó la solicitud de Víctor Armiño de reubicarlo en otro lugar del Casco Antiguo. Por tanto, la imagen del Café Roch debe permanecer allí aunque el bar no pueda llamarse Café Roch. Durante una temporada, la palabra Roch estuvo tapada por una lona pero actualmente está a la vista. Al margen de la fachada, el magistrado de lo mercantil deberá estudiar si la familia propietaria está haciendo uso de la marca en el interior del establecimiento, en las redes sociales o en sus relaciones con clientes y proveedores.