Historias y pinchos
La Borona by ISPA: Trabajo, esfuerzo y mucho mimo en la plaza de Yamaguchi
Este local cumplirá en septiembre cinco meses desde su apertura


Publicado el 23/08/2025 a las 05:00
La Borona by ISPA es trabajo, es mimo y es uno de los locales que regentan Felipe Lozano y Johana Hernández. Después de 2 años aventurados en ISPA neo taberna, su primer restaurante ubicado en Iturrama, decidieron lanzarse a abrir este segundo local en Yamaguchi. En septiembre cumplirá cinco meses.
El restaurante cuyo nombre procede de las primeras letras de los nombres de sus hijas, Isabela y Paulina, encontró el lugar para comenzar una nueva aventura. “Es una oportunidad que surgió. Hemos creado una carta diferente con mucho mimo”, señaló Lozano. Que el nombre sea tan familiar, muestra que el trabajo que realiza esta tarea va más allá del negocio. Es un servicio cuidado, una cocina pensada y mucho trabajo.
Estos dos jóvenes emprendedores se sienten “realizados y contentos” y también agradecen la simpatía que se genera con sus clientes. Pero un nuevo restaurante en otra zona es un reto diferente. “Gestionar el dos locales sin equipo es imposible. El hecho de tener dos locales es tener un equipo fiable y te organizas gracias a ello, si no, no llegas a nada”, indicó Lozano. Entre los dos locales, el equipo asciende a 18 personas.
Además, pese a que ambos locales estén relativamente cerca, el tipo de público que acude a ellos es muy diferente. “Está muy bien pero es menos concurrido. Hay clientes que nos trasladan que les apetece ir, pero el acceso en coche es difícil”, señaló Lozano.
Sin embargo, pese a ello, también recalcó que esto abre la puerta a atender a un público diferente como familias, niños o grupos. “Al final es una plaza. En Iturrama la gente es un poco más “de paso”. Allí es de otra manera, el que llega es para sentarse y quedarse allí”, aseguró Hernández. En este tiempo han podido comprobar que el ritmo es diferente, así como también lo es la clientela, la hora punta y la manera de trabajar.
Señalaron que es difícil interpretar el negocio en cinco meses, pero están aprendiendo. “Intentamos trasladar la manera que tenemos en ISPA a Borona, pero hemos tenido que ir adaptándolo”, indicó Hernández.
Pese a ello, poco a poco van cogiendo el ritmo de este local que cuenta con una carta nueva. “Aquel que vaya a La Borona se va a encontrar con cosas súper tradicionales y sencillas, pero es todo muy cuidado”, aseguró Lozano.
Ahora, esta pareja seguirá trabajando para desarrollar este proyecto. Pero, además, van a estar pendientes del nuevo local que Santiago Alejandro González, amigo de la pareja y cocinero en ISPA, piensa abrir en dos meses cerca de Yamaguchi.