Pesadilla de una noche de fuegos en Sanfermines

Un conductor irá a juicio por su empeño en salir con su coche del aparcamiento de la estación de autobuses de Pamplona en pleno espectáculo pirotécnico de Sanfermines. El fiscal le acusa de un delito de desobediencia grave.

Un momento de la colección de fuegos ‘Sueño de una noche de verano’, del 7 de julio de 2022.
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Un momento de la colección de fuegos ‘Sueño de una noche de verano’, del 7 de julio de 2022, que se lanzaba cuando ocurrieron los hechos
Un momento de la colección de fuegos ‘Sueño de una noche de verano’, del 7 de julio de 2022.

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Gabriel González

Publicado el 17/08/2025 a las 05:00

Las estimaciones del Ayuntamiento de Pamplona calculan que los fuegos artificiales congregan cada noche de Sanfermines a unas 50.000 personas en el entorno de la Vuelta del Castillo. Una aglomeración que justifica que el tráfico, incluido el de las villavesas, quede cortado por toda la zona. Pero nada de esto importó a un conductor que tenía aparcado su coche en el aparcamiento subterráneo de la estación de autobuses y cuya obstinación por sacarlo a la superficie en pleno espectáculo pirotécnico le va a llevar a juicio. La Fiscalía pide para él una multa de 2.400 euros por un delito de desobediencia grave. También deberá pagar 2.829 euros por los destrozos que causó.

Todo ocurrió la noche del 7 de julio de los Sanfermines de 2022. Ese día, la colección de fuegos correspondía a la pirotecnia francesa Aquareve, que presentaba su espectáculo titulado 'Sueño de una noche de verano'. Unos metros más abajo, en el aparcamiento de la estación de autobuses, se vivía otro tipo de enredo. Sobre las once de la noche, el acusado trató de salir del aparcamiento con su utilitario. El vigilante de seguridad le indicó que hasta que no concluyera el espectáculo de pirotecnia no podría hacerlo, algo que no gustó al conductor. Según relata el escrito del fiscal, el chófer se acercó hasta la barrera de la zona de residentes del aparcamiento, “la agarró fuertemente y la golpeó hasta dejarla inutilizada en el suelo”.

Al lugar acudieron dos agentes de la Policía Foral. Ante ellos, el acusado se mostró una actitud “desafiante y obstaculizadora”, pues los agentes le pidieron hasta en veinte ocasiones que se identificara, a lo que se opuso. Solo facilitó su nombre verbalmente, negándose a aportar un documento de identidad. En tono desafiante, sigue el fiscal, se dirigió de esta manera a los policías: “Yo no os voy a enseñar nada, me da igual lo que digáis. Os creéis que por llevar arma, pero si yo llevase una nueve milímetros... dais risa, sois unos chulos, policía...”. El conductor persistió en su negativa, e incluso llegó a colocar “violentamente” su dedo índice en el pecho de un policía. Finalmente, después de 55 minutos de intervención policial en el aparcamiento, cuando los agentes ya le habían comunicado que iban a proceder a trasladarlo a dependencias policiales, el acusado aportó su DNI para identificarse.

El fiscal pide al acusado que pague la multa por el delito de desobediencia y la indemnización por los daños causados en la barrera del aparcamiento. El juicio por estos hechos tendrá lugar en un juzgado de lo Penal.

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