Mejores amigos
Un hermano para Terri
Visitación Luri Medina abre las puertas de su casa a Lucas, el segundo perro en este hogar de Pamplona


Publicado el 05/06/2025 a las 18:50
Terri, cualquiera lo diría viendo ahora su lustroso pelo marrón y blanco además de sus generosas hechuras, fue un perro maltratado. "Tenía un añito cuando una amiga me comentó de su situación, de lo abandonado que lo tenían, de los golpes que le daban... y pensé en otra amiga muy amante de los animales que se haría cargo del perro porque yo ya tenía uno y no quería más. Pero la destinataria de Terri estaba operada y no podía cuidarlo de momento; mientras le cogí cariño y le dije, lo siento, pero se queda conmigo", dice Visitación Luri Medina, vecina de Pamplona y de 69 años sobre este mestizo de pequeño tamaño con nueve años. "Es buenísimo, supercariñoso, obediente... no me puedo explicar cómo podían maltratarlo así".
Con el tiempo, Terri y Visitación se quedaron solos... hasta esta semana. "Me dijo la veterinaria que había una chica que no se podía hacer cargo de su perro. Y mira que no quería otra vez tener dos pero aquí estoy, conociendo a Lucas", dice mientras una mujer sostiene en brazos a un Yorkshire, de apenas un año. "No acabo de entender que la gente coja un perro sin tener muy claro que son para siempre, pero en fin, ya está", comenta en voz baja para que no le oiga la ya exdueña de Lucas, a la que le pide que lo ponga en el suelo y así se vaya conociendo con Terri. "Éste ya está acostumbrado a vivir y compartir. Veremos el otro, parece que tiene carácter", indica mientras Lucas brinca feliz en el suelo. "¡Ay, dios mío! Este me va a devorar los muebles. ¡Otra vez a empezar!". Y sonríe mirando al pequeño perro. "Tiene los ojillos vivaces, creo que no lo han maltratado". "No, no", niega la otra mujer.
"A ver, yo no soy de las que llama hijos a sus perros, pero sí de las que dice que son como tu familia y los cuido como se merecen. Pasas y compartes muchas horas con ellos y la compañía es mutua", añade Visitación, que se hace con la correa de Lucas para llevarlo a casa. Me gustaría decir que esta historia acaba con el Yorkshire camino de su nuevo hogar sin mirar atrás, sin embargo el pequeño perro sí vuelve la cabeza una y otra vez buscando a su antigua dueña. Pero acompasa sus patas al caminar de Visitación, que lo conduce con suavidad mientras le va tranquilizando. Y a su lado, Terri, el mejor ejemplo de que le espera una buena vida.