Barrio de la Milagrosa de Pamplona
¿Qué hacemos con el antiguo cine Guelbenzu?
Alrededor de cien vecinos participaron este sábado en el proceso participativo en el que se quiere conocer la opinión sobre qué usos puede tener la antigua sala de proyección de la Milagrosa en Pamplona. Para dar ideas, se abrió al público tras 24 años de cierre
Publicado el 11/05/2025 a las 05:00
Eran las doce del mediodía del sábado 10 de mayo cuando cerca de cien personas se agolpaban en las puertas del antiguo cine Guelbenzu del barrio de la Milagrosa de Pamplona para participar en la jornada de aportación de ideas sobre qué hacer con los 1.500 metros cuadrados repartidos entre planta baja, más sótano, más una. Un proceso impulsado por el Ayuntamiento, titular del edifico en esquina con las calles Manuel de Falla y Juan María Guelbenzu, que permitió abrir al vecindario el inmueble tras 24 años cerrado.
La jornada del sábado se enmarca en un proceso que se inició con una primera jornada en la que participaron asociaciones y colectivos del barrio, a la que seguirá, tras la del sábado, otra con técnicos y representantes municipales para, a finales de este mes, llegar una cuarta para exponer ante el vecindario todas las aportaciones populares y del consistorio sobre qué hacer en el lugar.
La firma Paisaje Transversal se ocupa de este proceso, con el apoyo de Pamplona Centro Histórico (PCH) y de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030 del Ayuntamiento. Este sábado acudieron la gerente de PCH, Idoya Madariaga, la directora del área municipal, Uxua Domblás, junto al técnico de Participación Ciudadana, Patxi Jiménez y la directora de la oficina verde de la Milagrosa, Alba Lorente para ser testigos de esta sesión de trabajo que dividió a los asistentes en tres grupos: propuestas, arquitectura (sobre qué elementos mantener) y memoria del edificio. Explicaciones de las que se encargó Ángela Peralta, de la firma Paisaje Transversal
"SIN CENSURA"
Entre los participantes estaba Félix Irisarri Campo, de 83 años, que se recordaba como espectador de aquellas películas que, por fin, llegaban sin censura a los cines Guelbenzu. “Yo creo que ahora vendría bien la biblioteca” , proponía. Alfonso Laquidían Azpiroz, de 58 años, rememoraba como el porche de los cines servía de refugio a los pequeños del barrio para sus juegos. “Y sería un espacio elegante cuando mis padres decidieron hacerme allí las fotos de la Primera Comunión”. Sobre el futuro, añadía que sobre todo había que conservar el inmueble “y darle un uso que beneficie a la Milagrosa”.
Como por ejemplo, un espacio cultural, apostaba Maite Urío Bengoechea, de 75 años. “Yo fue clienta del cine”, comentaba sobre un inmueble que espera se convierta en un centro cívico con actividades culturales, como cine o teatro. Una idea de la que también era partidaria Garbiñe Mistral Archel, de 36 años y desde hace siete vecina de la Milagrosa junto a su pareja y su hija de tres años. Pensando en ella y en familias con niños pequeños, añadía que también sería interesante incluir citas para los más pequeños. “En fin, un lugar donde para disfrutar de la cultura no te obligara a ir a otros barrios”.
Los hermanos Esther y Pablo Zúñiga Sola, de 25 y 22 años, habían acudido a la jornada de puertas abiertas para conocer unos cines de los que su madre les había hablado mucho. “Nosotros tan sólo hemos disfrutado del porche”. Ella reconocía que le había impactado la amplitud de antigua sala de proyección, que se proyectó con 888 butacas. Sobre el futuro, quería también un centro cultural a lo que su hermano concretaba más. “Estaría muy bien que los antiguos despachos se convirtieran en salas de estudios con acceso a internet para los jóvenes”
TAREAS DE DESESCOMBRO
Para permitir el acceso al antiguo cine, ha sido necesario recoger el cableado, poner protectores y cerrar espacios sin seguridad (este sábado no se podía subir al escenario), además de limpiar la sala de butacas y poner luz con focos, desgranó la gerente de PCH, Idoya Madariaga, sobre un edificio que se abrió como cine en 1963 hasta que en 1981 se clausuró. En los años 2000 y 2001 se reabrió en dos intentos fallidos de convertirlo en teatro. Y en 2022, el colectivo Kontseilu Sozialista Iruñerria intentó sin éxito ocupar Gelbenzu, que impidió Policía Municipal y Nacional. Desde finales de 2024, la titularidad del antiguo cine es del Ayuntamiento.
