Apagón en Navarra

Paulo Garrido (Ale's Beer): "Tenemos que tirar toda la carne y pescado de las cámaras"

La hostelería de Lezkairu y Mugartea, donde la luz no regresó hasta las ocho de la tarde, es la que más pérdidas ha sufrido con el apagón

Una empleada de la parrilla Ale's Beer muestra uno de los arcones llenos de escarcha tras el apagón
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Una empleada de la parrilla Ale's Beer muestra uno de los arcones llenos de escarcha tras el apagón
Una empleada de la parrilla Ale's Beer muestra uno de los arcones llenos de escarcha tras el apagón

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Pedro Gómez

Publicado el 29/04/2025 a las 19:15

Los bares y restaurantes de Lezkairu, barrio que no recuperó la luz hasta las ocho de la tarde, son los que han sufrido las pérdidas más cuantiosas entre la hostelería de Pamplona. Decenas de kilos de carne, pescado y helados que han ido a la basura. “En una primera estimación, calculo que hemos perdido entre 10.000 y 14.000 euros”, se lamentaba Paulo Garrido, dueño de la cervecería Ale’s Beer y del restaurante Vicenza, en la plaza Lakuondo, de Mutilva, en el límite con Pamplona. Hace menos de un mes, este emprendedor y su esposa, Alejandra Bueno, abrieron un tercer establecimiento, Zaporea, en Mugartea. “En los tres ha habido pérdidas de género en las cámaras frigoríficas”, señalaba Paulo Garrido, que ahora tiene que dedicarse a recopilar facturas y hacer fotos para reclamar a los seguros.

La parrilla de “buenos cortes de carne” es la especialidad de los tres restaurantes de Paulo Garrido, chef por tradición familiar, nacido en Brasil. “Con siete horas y media de corte de luz ya no hay garantías de que la carne y el pescado esté en buen estado. Y aunque lo estuviera, no podemos ofrecer a la clientela un producto de menor calidad”, explica. Entraña, solomillo de ternera, churrasco argentino, lagarto de cerdo ibérico, pluma de cerdo, osobuco son algunos de los platos que figuran en la carta de Ale’s Beer, Vicenza y Zaporea, además de hamburguesas gourmet, distintos pescados, tiramisú y gran variedad de helados artesanos. “Los congeladores han aguantado mejor que las cámaras frigoríficas, pero los helados son más sensibles”, comenta.

A pesar de todo, la cosa pudo ser peor porque el lunes es día de descanso semanal en estos tres restaurantes. “Después del fin de semana, las cámaras están más vacías. Otro día de la semana hubiera sido peor”, comenta. A lo largo de la jornada del lunes, Paulo visitó varias veces los restaurantes, “pero no quedaba más opción que esperar”. Ahora toca llamar a los proveedores y reponer productos.

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