El rastro da vida a la Txantrea
Lámparas, ropa, zapatillas, libros... El trueque ha sido protagonista absoluto en el barrio durante esta mañana de sábado
Actualizado el 26/04/2025 a las 15:45
Con la vista puesta en el cielo. En las nubes yendo y viniendo. En la lluvia cayendo cuando peor venía. Así se despertaba este sábado la Txantrea. Pero, pese al tobogán térmico, la suerte ha querido remar del lado de sus vecinos. Como también del lado de Irene Criado, impulsora del mercadillo solidario que durante toda la mañana se ha hecho fuerte en el entorno de la plaza de Arriurdiñeta. Arropados por ese interés de quienes viven en el barrio de toda la vida, el mercadillo de objetos de segunda mano ha ido adquiriendo protagonismo. De menos a más claramente.
Lámparitas de mesa, zapatos, bolsos, ojitos de peluche, cajoneras, perchas, revistas, marionetas, chubasqueros... Prácticamente todo tiene cabida para lanzar el mensaje principal: un rastro en el barrio es perfectamente viable y, a la vez, el trueque fomenta el valor de aquellos artilugios que podían parecer inservibles y que no lo son en absoluto.
"He encontrado un libro de Juan Carlos Unzué (Una Vida Plena) y me ha hecho mucha ilusión, así que me lo llevo a casa", comparte Petra Jurío. Txantreana de toda la vida, aprovecha el momento para hacer una petición: que el Ayuntamiento de Pamplona estudie que el rastro regrese al barrio. "Sería una buena idea", añade la vecina.
Y aunque algún que otro objeto ha terminado mojado, el buen ambiente no ha fallado. Tanto que hasta los jarrones terminaron por compartirse. "Ya no quedan", indicaban desde los stands. Y como la misma Irene Criado comentaba hace unos días, "este rastro pretende hacernos reflexionar sobre lo qué acumulamos y lo qué desperdiciamos". "Ha sido fácil montarlo; en la Txantrea siempre se encuentra ayuda", finaliza la impulsora orgullosa.
