Educación en Pamplona
Obligada a pagar el comedor en la escuela infantil a pesar de que su hijo no puede utilizarlo
Pamplona se escuda en la norma y, aunque suprime el coste de la materia prima (28 euros), le obliga a abonar calefacción, luz, limpieza, personal... (67)


Actualizado el 06/02/2025 a las 10:03
Pagar por algo que no se utiliza. A pesar de que puede parecer paradójico, lo cierto es que hay situaciones en los que hasta la propia normativa lo contempla. Es lo que sucede en las Escuelas Infantiles de Pamplona. Todo comienza con el inicio del curso escolar (2 de septiembre), cuando una pareja inscribe a su hijo en un centro educativo municipal (prefieren no revelar la identidad) con jornada completa.
El problema sobreviene tras la decisión de no utilizar el servicio de comedor. El motivo no es otro que la enfermedad metabólica que padece el menor (un proceso calificado como grave por el que el niño no puede realizar grandes espacios de ayuno ni ingerir determinados alimentos); causa por la que, además, tampoco asiste a la escuela infantil hasta las 11.30 horas. “Por recomendación de la pediatra, el padre tiene una reducción de jornada para llevarlo a comer a casa”, explica la madre.
En esta misma línea, el trabajador social del centro de salud al que acuden también les ha rellenado un informe en el que se describen las necesidades que precisa la familia debido a la situación. “Por eso no entendemos el motivo por el que se nos cobra la cuota del comedor”, se cuestionan los progenitores.
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Preguntado el consistorio, la respuesta se encuentra en el modus operandi general. Es decir, al ser un centro con comedor, el funcionamiento y la organización del mismo requieren de una serie de necesidades. Entre ellas, los salarios de la plantilla (educadoras, personal de limpieza, dirección y cocinera); los gastos derivados de suministro varios (electricidad, agua, calefacción) y los destinados al mantenimiento del edificio, que está contemplado con apertura y entrada de niños y niñas de 7:30 a 9:30 horas y con cierre de las instalaciones a las 16:30 horas, aunque los empleados de limpieza se queden para finalizar su tarea.
Por este motivo, el centro, que acepta las circunstancias especiales del menor, resta el coste de la materia prima, los alimentos (28 euros mensuales), pero que se le girarán los 67 euros restantes de la cuota. “Es el procedimiento que seguimos en circunstancias similares”, dice Escuelas Infantiles.
En este punto, recalca el organismo que, para el funcionamiento del comedor, no pueden prorratear salarios o suministros cuando falta un niño o niña debido a los contratos laborales y/o administrativos. “En ningún caso este dinero supone un enriquecimiento para Escuelas Infantiles, sino que se limita a cubrir el coste por cada matriculado, independientemente de las comidas que reciba”, argumentan.
Y añaden que el comedor está integrado en el horario como una actividad más y no se puede ‘desgajar’ del resto”.
NO PERO SÍ
Para el Defensor del Pueblo, aunque no existan elementos de juicio suficientes para considerar que una persona que solicita la admisión de su hijo o hija en una escuela infantil en régimen de jornada completa no esté obligada a pagar el precio del servicio de comedor, existe una situación singularísima que no es otra que la enfermedad metabólica del menor. Por un lado, se informa de manera expresa de la vinculación de jornada completa y comedor, las tarifas son públicas y, como guida, existe la posibilidad de acudir a una escuela con media jornada (aunque no sea opción por cercanía, apego...).
Pero, en este caso, se debe eximir del pago a la familia porque la circunstancia extraordinaria en la que se encuentran (y que es ajena a su voluntad) hace que su hijo no solo no utilice el comedor, sino que, en la práctica, el menor está admitido en la escuela infantil en un régimen análogo al de media jornada, ya que entra más tarde, sale antes de él y come en casa. Es la consideración del equipo de Patxi Vera.
