Navidad
Olentzero saca a la calle a miles de pamploneses antes de la cena de Nochebuena
El alcalde de Pamplona, Joseba Asrion, ha recibido al carbonero de la tradición navarra en la plaza del Ayuntamienton y le ha impuesto el pañuelo de cuadros

Actualizado el 24/12/2024 a las 20:59
Olentzero, el "carbonero cabezón revestido de comprensión", como dice la canción que le precede, ha bajado de las montañas -su origen le sitúa en Lesaka- para anunciar el comienzo de la Navidad. Miles de pamploneses y pamplonesas se han congregado en las calles del centro de la capital para recibir y arropar al carbonero de la tradición navarra. El año pasado, según informa el Ayuntamiento, fueron 75.0000 personas.
"Horra! Horra! Gure Olentzero! Pipa hortzetan duela eserita dago..." o lo que es lo mismo "míralo, míralo, nuestro Olentzero está sentado con la pipa entre los dientes". Y así ha recorrido el centro pamplonés acompañado de una comitiva de 750 personas y 200 animales entre una muchedumbre que ha tomado las calles pamplonesas.
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A las 19.30 horas, tal y como estaba previsto, Olentzero ha entrado en la plaza Consistorial, donde le esperaba buena parte de la corporación municipal y la música de La Pamplonesa. Joseba Asiron, Joxe Abaurrea, Maider Beloki y Garbiñe Bueno, por parte de EH Bildu; Cristina Ibarrola, Fernando Aranguren y Aitor Silgado por la de UPN; Xabier Sagardoy y Miguel Matellanes (PSN), y Mikel Armendariz y Javier Leoz (Geroa Bai) mientras la banda pamplonesa entonaba precisamente la canción de "horra, horra, gure Olentzero".
Bajo la iluminación navideña y subido a un pequeño pedestal, el alcalde Asiron ha impuesto el pañuelo de hierbas o zapia -el pañuelo de cuadros azules y blancos- a Olentzero, al que ha brindado varios besos a través de sus manos. Olentzero, hierático y bonachón, ha recibido las muestras de afecto de corporación y de público.
El pasacalles, que ha comenzado a las 18 horas en la Escuela de Artes de Pamplona, en la calle Iturralde y Suit, ha recorrido 2,6 kilómetros antes de volver a su punto de origen en una festividad que ha transcurrido sin incidentes.