Bares, qué lugares
Bodegas Aralar se renueva en el Segundo Ensanche pamplonés sin dejar de lado sus clásicos guisos
Ante la jubilación de sus responsables, nuevos gestores han tomado las riendas de este histórico bar de Pamplona


Publicado el 31/10/2024 a las 19:30
“La clientela fiel nos consta que está agradecida por haber mantenido las puertas abiertas y por nuestra apuesta por la continuidad”. Javier Sebastián Monteagudo, zaragozano de 44 años y vecino de Pamplona desde 2011, es la nueva cara al frente del bar Bodegas Aralar. Un histórico local del Segundo Ensanche pamplonés que sigue abierto tras la jubilación de sus anteriores responsables fruto de un relevo que apuesta, entre otros aspectos, por mantener la esencia de su cocina clásica.
El 5 de octubre de 2024 culminaba el traspaso y el bar abría sus puertas de la mano de los nuevos gestores. Una empresa hostelera liderada por Javier Sebastián y su mujer, Noelia Vega García, salmantina de 35 años y en Pamplona desde 1995, ambos con una dilatada trayectoria en hostelería. Desde 2019, regentan en propiedad el bar-restaurante Valle de Aranguren en el polígono de Mutilva (con 8 trabajadores). “Buscábamos una oportunidad para hacer crecer la empresa, leímos en Diario de Navarra sobre este bar, contactamos con quienes fueron durante décadas sus anteriores responsables (Javier Cordeu y Lourdes Elía) y acordamos traspasar la actividad (el local es de la comunidad de vecinos y lo arrienda)”, repasa.
En Bodegas Aralar, “lo que más se trabaja es la oferta de barra”. “Hay mucho de pincho de tortilla, pero también de callos y morros, ajoarriero, albóndigas, patas… Guisos clásicos que gustan en Navarra. Nuestros antecesores los hacían y los mantenemos. Hemos cogido las riendas de una actividad que funcionaba bien y la vamos a preservar. Lo que sí haremos, paulatinamente, es ir actualizando esa oferta al mercado actual, con opciones como hamburguesas”, concede.
El local abre de lunes a viernes de 7.00 a 22.00 horas, y los sábados de 8.00 a 15.00, “hasta terminar las comidas”. El domingo cierra por descanso. “El horario fuerte es el matutino, con almuerzos de trabajadores, bocadillos, pinchos y poteo de barra. Pero las tardes también tienen potencial con la salida de los colegios y tantas extraescolares que hay por la zona”. Cuentan con 10 mesas en el interior, y 8 en la terraza. Y la plantilla es de 5 personas, encabezada por la encargada Esther Lucio. “Algunos de los trabajadores anteriores se han mantenido, entre ellos el equipo de cocina al completo”. El menú del día asciende a 16 euros, y es de 19,90 el sábado. “También prevemos poner servicio de reparto con Glovo”.